En el Palacio de Carondelet de Quito, los presidentes Javier Milei (Argentina) y Daniel Noboa (Ecuador) escenificaron este 6 de agosto de 2026 una cumbre bilateral destinada a consolidar el eje de la derecha sudamericana. Ambos mandatarios buscaron exhibir sintonía política mediante la firma de acuerdos de extradición, ciberseguridad y la declaración oficial de la banda narcocriminal Chone Killers como “organización terrorista” por parte del Gobierno argentino.
Sin embargo, el encuentro internacional se desarrolla bajo la sombra de dos profundas crisis políticas que salpican directamente a ambos líderes: por un lado, el estrepitoso fracaso legislativo de Milei en el Senado argentino para flexibilizar la venta de tierras estratégicas a extranjeros; por el otro, el giro escandaloso en la investigación del asesinato de la activista anticorrupción polaca Monika Silva, quien investigaba los presuntos nexos del narcotráfico con la empresa de la familia de Noboa.
Milei y el revés en el Senado: El freno a la entrega de tierras estratégicas
El viaje de Milei a Ecuador se produjo en medio de uno de los mayores reveses políticos de su gestión. Minutos antes de que el mandatario despegara hacia Quito, el bloque oficialista de La Libertad Avanza (LLA) en el Senado argentino tuvo que ceder ante la presión popular y parlamentaria, retirando de forma drástica el controvertido Capítulo 3 de la llamada “Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada”.
Este capítulo pretendía derogar la Ley de Tierras vigente desde 2011 para eliminar los límites a la venta de campos a ciudadanos e inversores extranjeros. La resistencia fue masiva: casi el 80% de los argentinos se opuso a la medida, conscientes de que ya existen 13 millones de hectáreas en manos extranjeras (equivalente al 5% del territorio nacional o una provincia de Santa Fe entera). Además, en 36 departamentos del país se viola el límite legal del 15% de suelo extranjero, y en cuatro departamentos más de la mitad del territorio pertenece a latifundios transnacionales en zonas de alta sensibilidad geopolítica (nacientes de ríos, glaciares y pasos fronterizos en la Cordillera de los Andes y la cuenca del Paraná).
A pesar del retiro forzado de esta cláusula —logrado gracias a la movilización social y la presión de gobernadores—, la bancada libertaria busca aprobar en el Congreso el resto del paquete legislativo, que incluye:
- Derogación de la Ley de Manejo del Fuego: Permitiendo lotear y vender tierras de bosques nativos recién quemadas, en un momento donde 230.000 hectáreas patagónicas fueron devastadas por incendios.
- Restricción de Expropiaciones y Desalojos Exprés: Modificaciones que aceleran los procesos de desahucio mediante juicios sumarísimos, desprotegiendo a inquilinos, familias vulnerables, adultos mayores y personas con discapacidad.
- Freno a reclamos soberanos: El trasfondo de la política libertaria ya se evidenció cuando el Gobierno desistió en secreto de la demanda estatal para recuperar 12.000 hectáreas en Lago Escondido en manos del magnate británico Joe Lewis, mientras se blanquean compras irregulares de tierras por parte de grupos de la élite de Abu Dabi en el río Chubut.
Noboa y el caso Monika Silva: De “suicidio” a sospecha de crimen de Estado
Mientras Milei intentaba proyectar fortaleza regional desde Quito, su anfitrión, Daniel Noboa, enfrenta un terremoto diplomático y judicial. La reciente autopsia practicada al cuerpo de la activista anticorrupción polaca Monika Silva Koniuszek (41 años) derribó la versión oficial del Gobierno ecuatoriano que intentó calificar su muerte como un “suicidio”.
Silva fue hallada muerta el pasado 8 de junio en su domicilio en Montañita (Santa Elena) con una soga al cuello. De forma apresurada, el ministro del Interior de Noboa, John Reimberg, declaró ante los medios que la hipótesis principal era el suicidio. No obstante, los informes periciales forenses presentados por la abogada Lita Martínez (directora de Cepam) confirmaron que la causa real del deceso fue estrangulamiento y un severo golpe en la cabeza, demostrando que se trató de un homicidio violento.
El crimen de la defensora de derechos humanos ha encendido las alarmas internacionales porque el móvil apunta directamente al entorno de la familia presidencial:
- El expediente Noboa Trading: Silva se encontraba documentando y recopilando pruebas sobre la incautación de toneladas de cocaína dentro de contenedores de banano pertenecientes a Noboa Trading, la megaempresa de exportación del grupo familiar de Daniel Noboa.
- Entrega de pruebas a EEUU: Colegas de la activista, como la investigadora Beth Pitts, revelaron que pocos días antes de su asesinato, Monika confesó haber entregado un dossier con pruebas sobre el encubrimiento judicial de este caso a la Embajada de Estados Unidos en Quito.
- Acoso y sicariato: La activista ya sufría seguimiento y amenazas por exigir justicia tras el asesinato en 2025 del periodista comunitario Robinson del Pezo, quien investigaba redes de tráfico de tierras.
El esclarecimiento del crimen, que ya cuenta con la intervención de la Fiscalía de Polonia y la exigencia de la Unión Europea para una investigación independiente, expone el fracaso de la política de mano dura de Noboa. Pese a haber decretado siete estados de excepción consecutivos, Ecuador cerró el año con una cifra récord de 9.216 homicidios, en medio de denuncias por torturas militares como el caso de los “4 de Guayaquil”.
Un eje conservador que se expande hacia Colombia e Israel
La reunión entre Milei y Noboa en el Palacio de Carondelet es solo la primera parada de una gira internacional del mandatario argentino orientada a articular un bloque ideológico alineado con el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Tras su paso por Quito, Milei se trasladará a Cali (Colombia) para asistir a la toma de posesión del mandatario electo de derecha Abelardo de La Espriella. En la agenda colombiana, el presidente argentino tiene agendado un encuentro bilateral con el ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Sa’ar, consolidando una alianza estratégica en materia de seguridad e inteligencia militar.
La fragilidad del discurso de la “libertad” y la “seguridad”
El abrazo en Quito entre Javier Milei y Daniel Noboa pretendía enviar un mensaje de liderazgo y solvencia económica hacia la región. Sin embargo, los hechos en Buenos Aires y Guayaquil muestran una realidad distinta:
- En Argentina, el dogma del libre mercado tropieza con el rechazo popular a la extranjerización de los recursos naturales y la entrega de tierras estratégicas.
- En Ecuador, la narrativa de la “guerra contra el crimen” se desmorona ante denuncias que vinculan a la propia élite gobernante con las redes de impunidad del narcotráfico transnacional.
La cumbre bilateral deja al descubierto la profunda brecha entre las promesas de la nueva derecha sudamericana y el impacto real de sus políticas sobre la soberanía territorial, la transparencia institucional y los derechos humanos de la población.
