Bolivia arde con 56 bloqueos y dinamita en Parotani: El Alto pide la renuncia de Rodrigo Paz y elecciones en 90 días

Bolivia arde con 56 bloqueos y dinamita en Parotani: El Alto pide la renuncia de Rodrigo Paz y elecciones en 90 días

Bloqueos en Bolivia incrementan. Mientras la Policía intenta despejar las carreteras bajo una lluvia de piedras y explosivos, la crisis institucional se agrava. Las bases vecinales de El Alto desconfían del vicepresidente Edmand Lara, pero ven su asunción temporal como la única salida constitucional para adelantar elecciones.

Bolivia atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia reciente. En el día 26 de las movilizaciones impulsadas por la Central Obrera Boliviana (COB) y sectores campesinos, el país ha quedado fracturado por 56 puntos de bloqueo distribuidos en cinco departamentos. La crisis, que comenzó como un reclamo por la distribución de «gasolina basura» y el alza del costo de vida, ha mutado en una exigencia política unánime desde los sectores movilizados: la renuncia inmediata del presidente Rodrigo Paz.

Batalla campal en Parotani: Dinamitas contra gases lacrimógenos

El epicentro de la violencia se concentró este martes en Parotani, un punto neurálgico en la carretera que conecta Cochabamba con Oruro. Un fuerte contingente policial desplegó un operativo para despejar la vía, pero fue recibido por una emboscada desde los cerros.

Al menos 20 personas atacaron a los uniformados lanzando dinamitas, piedras y petardos, en un intento desesperado por mantener cortada la ruta. Las fuerzas del orden respondieron con una masiva gasificación. El subcomandante departamental de la Policía en Cochabamba, Marcelo Acuña, confirmó que grupos organizados buscaban tomar el control de la vía de forma violenta.

Los enfrentamientos, que iniciaron la tarde del lunes y se extendieron hasta la madrugada, dejaron un saldo inicial de cuatro personas aprehendidas, elevando aún más la tensión en el valle.

Bloqueos asfixian Bolivia

El reporte actualizado de transitabilidad de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) muestra un panorama desolador. Lejos de ceder, la protesta se ha masificado, los bloqueos en Bolivia empeoran:

  • La Paz: Es el departamento más afectado con 20 puntos intransitables, aislando la sede de Gobierno con cortes en Patacamaya, Guaqui, Desaguadero y la autopista principal.
  • Cochabamba: Registra 14 puntos de bloqueo, estrangulando las rutas hacia occidente y el oriente (Colomi, Paracaya, Pongo).
  • Potosí y Oruro: Suman 12 y 8 puntos respectivamente, paralizando el comercio y el tránsito interdepartamental.
  • Santa Cruz: Reporta 2 puntos, incluyendo el vital puente Ichilo.

La salida política desde El Alto: Renuncia y elecciones anticipadas

Mientras el país se paraliza, desde la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) de El Alto Sur se traza una hoja de ruta política. Los dirigentes Policarpio Acarapi y Juan Américo Arias confirmaron que las bases ya agotaron las instancias de diálogo y su única demanda es la renuncia de Rodrigo Paz por el incumplimiento de sus promesas de campaña.

¿Qué pasará si el Presidente renuncia? La Constitución señala que la sucesión recae sobre el vicepresidente Edmand Lara. Sin embargo, El Alto no le da un cheque en blanco.

“Por la Constitución sí le toca, pero no estamos diciendo que vamos a confiar. No confiamos en él”, aclaró Acarapi. Por su parte, el dirigente Arias fue contundente sobre el rol que debería jugar Lara: “Tal vez se podría apoyar hasta cierto punto para rescatar al país, pero lo más correcto y viable sería que él, en 90 días, vuelva a llamar a elecciones”.

Los dirigentes alteños calificaron las protestas como una «revolución social» impulsada desde las bases, desmarcándose de intereses partidarios y convocando a un gran debate cívico y social para encontrar una salida a la crisis económica.

El diálogo empantanado: Defensoría culpa a los discursos radicales por Bloqueos en Bolivia

¿Por qué el Gobierno no logra pacificar el país? El defensor del Pueblo, Pedro Callisaya, apuntó a la torpeza discursiva del propio Ejecutivo.

Callisaya reveló que las declaraciones de Rodrigo Paz, quien la semana pasada aseguró que «no dialogaría con vándalos», dinamitaron los puentes de mediación. “Ese hecho generó una sensibilidad, molestia y malestar en los sectores movilizados que ha impedido que avancemos”, explicó el Defensor en la Red ERBOL.

Actualmente, la Defensoría, la Iglesia Católica y la Asamblea Permanente de Derechos Humanos intentan un acercamiento contrarreloj. Sin embargo, el análisis de Callisaya es preocupante: el Gobierno siente que dialogar es «rendirse», mientras que las bases creen que negociar es «traicionar su lucha».

Con 56 carreteras cerradas, el desabastecimiento golpeando las mesas de las familias y la dinamita resonando en Parotani, Bolivia espera una resolución urgente antes de que la fractura social sea irreversible.

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