Bolivia despertó este viernes con 43 puntos de bloqueos, pedido de renuncia de Rodrigo Paz, conflictos sociales y asfixia logística. En ciudades como Tarija, el descontento se hace visible en las calles: un gran cartel exigiendo la renuncia del presidente Rodrigo Paz amaneció colgado en la zona del Mercado Campesino. El panorama nacional es crítico: el último reporte de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) registra 86 puntos de bloqueo activos en seis departamentos, con Cochabamba (32 cortes) y La Paz (20) como los epicentros de la parálisis impulsada por la Central Obrera Boliviana (COB), campesinos y sectores afines a Evo Morales.
Mientras la escasez de alimentos, medicamentos y combustibles castiga a la población, el golpe a la industria nacional ha llegado a un punto de quiebre histórico con la paralización de una de las empresas estratégicas más importantes del sur del país.
Fancesa apaga sus hornos y reporta pérdidas millonarias a 43 días de bloqueos
La Fábrica Nacional de Cemento (Fancesa), ubicada en Sucre (Chuquisaca), anunció el inicio del proceso de enfriamiento de sus hornos y la paralización parcial de sus operaciones debido al colapso en el abastecimiento de materias primas y la imposibilidad de distribuir su producto a los mercados del país.
Guido Calvo, presidente del Directorio de Fancesa, informó que las pérdidas económicas acumuladas por los bloqueos ya superan los 70 millones de bolivianos. La situación se agravó drásticamente por la falta de diésel, lo que obligó a paralizar la maquinaria pesada en las canteras de extracción. Ante este escenario insostenible, la empresa envió de vacaciones forzadas a más de un centenar de trabajadores de distintas áreas.
«La empresa cuenta con unas 80.000 toneladas de clínker almacenadas, lo que nos obliga a suspender temporalmente el funcionamiento de los hornos. Este apagado busca reducir gastos de electricidad, gas y operación», explicó Calvo.
En respuesta al desastre financiero, Fancesa presentó una denuncia penal ante la Fiscalía por los delitos de obstaculización al trabajo y a la libre circulación, apuntando directamente contra los dirigentes nacionales y departamentales que lideran los bloqueos de carreteras.
Tensión en San Julián: liberan a militar retenido por inteligencia
El clima de confrontación armada y parapolicial que marcó a la región de San Julián (Santa Cruz) en días recientes, sumó un nuevo episodio de alta tensión con la retención de un efectivo de las Fuerzas Armadas.
El teniente Wilmer Chávez fue capturado por los manifestantes mientras realizaba tareas de inteligencia y tomaba fotografías en los puntos de bloqueo instalados contra el Gobierno. Los comunarios exigían, a cambio de su liberación, la libertad de dos de sus compañeros recluidos en el penal de Palmasola tras los violentos enfrentamientos del fin de semana.
Tras intensas gestiones y la mediación de la Defensoría del Pueblo, el militar fue liberado durante la madrugada del viernes, arribando ileso a la ciudad de San Ignacio de Velasco. El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, confirmó el rescate y lanzó una severa advertencia: «Ninguna protesta o bloqueo justifica la retención, intimidación o interrogatorio por cuenta propia de un militar, un policía o cualquier ciudadano».
Señales: ¿Diálogo o Rodrigo Paz insultará de nuevo a los bloqueadores?
A pesar de la contundencia de los 86 cortes de ruta, la prolongación del conflicto ha dado señales de diálogo entre los movilizados. Sin embargo, El presidente, Rodrigo Paz, las veces que se dirigió en medios locales hacia los sectores en conflicto los insultó, agravando el problema.
El dirigente de la COB, Claudio Choque, sorprendió el jueves al flexibilizar el discurso oficial del ente sindical, reconociendo la urgencia de sentarse a negociar: «Hasta los países en guerra han llegado a un diálogo y pacificación. Entre bolivianos tenemos que tratar de solucionar esto para que llegue a su fin y pacificar el país», declaró a la red Erbol.
Por otro lado. El gobernador Luis Revilla anunció que 12 provincias del departamento decidieron levantar voluntariamente los bloqueos en sus carreteras, sin embargo hoy viernes aprece no haber tregua.
Los sectores campesinos tienen previsto realizar un gran cabildo este viernes, donde las bases evaluarán la viabilidad de sostener la medida de presión extrema y definirán si aceptan, finalmente, instalar una mesa de diálogo vinculante con el Gobierno de Rodrigo Paz para destrabar una crisis que tiene a Bolivia al borde del colapso humanitario y productivo.
