La renuncia de Édgar Morales no fue silenciosa. En declaraciones a la Red ERBOL, el exministro lanzó duras críticas contra la cúpula estratégica que rodea al presidente Rodrigo Paz, evidenciando una desconexión entre los operadores políticos y la realidad social de Bolivia.
“Lo único que yo puedo sugerir al presidente es que sus operadores políticos le están fallando. Son malísimos. No conocen la realidad de nuestro país. Creo que algunos son incluso extranjeros. Así no va a poder gobernar”, disparó Morales, en una clara alusión al círculo de consultores internacionales que asesoran la gestión de Paz.
Según el exfuncionario, este entorno le habla al oído al mandatario y le hace «meter la pata» constantemente. Además, reclamó que el Gobierno no supo valorar el caudal de votos que él aportó desde el occidente del país (El Alto, La Paz y provincias), lo que habría derivado en la actual molestia de las bases campesinas.
Morales también reveló que su salida responde a su intento de luchar contra la corrupción interna. “Tal vez los puestos ya estaban cobrados y yo tenía que cambiar gente. Me he dado cuenta de que luchar contra la corrupción es gravísimo, por eso quizás estoy fuera”, sentenció.
A quien se refería Morales, a Fernando Cerimedo.
Fernando Cerimedo no es un opinador cualquiera en la política boliviana; es considerado el arquitecto digital de la victoria electoral de Rodrigo Paz en la segunda vuelta de 2025. Fundador de La Derecha Diario y de la empresa de marketing Numen, Cerimedo es una figura central de la derecha regional y el nexo directo entre el gobierno de Rodrigo Paz y la administración de Javier Milei en Argentina.
Williams Bascopé asume Trabajo en pleno ajuste de gabinete
Como respuesta a la crisis de representatividad en el occidente, el presidente Rodrigo Paz posesionó al abogado constitucionalista Williams Bascopé Laruta como nuevo ministro de Trabajo.
Legisladores de diversas bancadas valoraron la designación, destacando el origen aymara de Bascopé y su histórica cercanía con los sectores populares de La Paz. En sus primeras palabras, la nueva autoridad se comprometió a priorizar el diálogo para unificar el país y acercarse a las organizaciones sociales distanciadas del Ejecutivo.
Este es solo el primer paso de una purga mayor. Mauricio Zamora, quien aún está a cargo del Ministerio de Obras Públicas, anticipó que en las próximas horas todo el gabinete pondrá sus cargos a disposición del Presidente para facilitar una reestructuración total.
Diálogo mediado por la Iglesia y respiro en los bloqueos
En paralelo a los ajustes políticos, se abrió una luz de esperanza para levantar la asfixia a las ciudades. La Iglesia Católica y la Defensoría del Pueblo lograron abrir una ruta de diálogo con la Federación de Campesinos Túpac Katari y las mujeres Bartolina Sisa, sectores que, en alianza con la COB, exigían el acortamiento del mandato de Rodrigo Paz.
Los movilizados entregaron un «pliego de condiciones» a los mediadores. En respuesta, el presidente Paz retrocedió en sus declaraciones previas, aclarando que no descalificó a los dirigentes sociales, y anunció la conformación de un Consejo Económico y Social para este fin de semana, aunque rechazó categóricamente los actos de vandalismo que destruyeron bienes públicos y estaciones de Mi Teleférico.
Ingresan cisternas, pero la carne llega a Bs 140
Las señales de diálogo tuvieron un efecto inmediato en las carreteras. Por segunda noche consecutiva, decenas de camiones con alimentos, vehículos livianos y al menos 25 camiones cisterna lograron ingresar a la ciudad de La Paz por la autopista, luego de que funcionarios de Vías Bolivia limpiaran los escombros y piedras de los bloqueos.
A pesar de que el desabastecimiento comenzó a ceder levemente en los mercados de ladera y la Garita de Lima, la especulación y la inflación golpean sin piedad los bolsillos. En las últimas horas, el kilo de carne de res se comercializó hasta en Bs 140, reflejando el devastador impacto económico que la crisis política ha dejado en las familias bolivianas.
