Mundial 2026: Denuncian detenciones del ICE y racismo en estadios de EEUU

Mundial 2026: Denuncian detenciones del ICE y racismo en estadios de EEUU

Racismo en el Mundial 2026, organizado conjuntamente por EEUU, México y Canadá, está siendo ensombrecido por graves denuncias de violaciones a los derechos humanos. En medio del clima festivo, el gobierno de Donald Trump ha desplegado agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en los estadios y sus alrededores, desencadenando una ola de detenciones arbitrarias, perfilamiento racial y xenofobia que ha sembrado el terror entre la comunidad inmigrante, turistas internacionales y delegaciones deportivas.

Lejos de ser un espacio seguro para celebrar el deporte, los recintos del Mundial 2026 se han convertido en focos de tensión. La organización Human Rights Soccer Alliance y colectivos como el National Alliance Against Racist and Political Repression (Naarpr) han alzado la voz para exigir que el gobierno estadounidense cese la cacería migratoria que ya ha cobrado vidas ciudadanas y ha provocado deportaciones exprés en pleno torneo de la FIFA.

El ICE en los estadios: Deporte bajo vigilancia migratoria

La alarma se encendió cuando se confirmó la presencia activa de agentes federales del ICE en las 11 ciudades anfitrionas del torneo. Aunque el gobierno justificó este despliegue bajo el paraguas de la «seguridad» y el control de falsificaciones, la realidad sobre el terreno ha sido muy distinta.

Un reciente informe titulado Fear, Intimidation and the World Cup advierte que al menos 17 personas vinculadas al fútbol (jugadores juveniles, entrenadores y padres de familia) han sido detenidas o deportadas desde enero de 2025. Los arrestos se ejecutaron en estadios, centros de entrenamiento e incluso durante trayectos hacia los partidos.

El documento relata casos dramáticos, como el de un padre latinoamericano solicitante de asilo que fue interceptado por el ICE mientras se dirigía con sus hijos a ver un partido en el estadio MetLife de Nueva Jersey. «El verdadero problema radica en la intersección entre la pasión que los inmigrantes sienten por el fútbol y este aparato de seguridad increíblemente abusivo», denunció uno de los afectados.

Pánico en la comunidad: «El ICE sigue aquí»

La agresiva política migratoria de la administración Trump ha generado un repliegue en las comunidades latinas e inmigrantes. Colectivos sociales denuncian que la xenofobia institucional ha llegado al límite de arrestar a personas por infracciones menores de tránsito o presunta embriaguez pública, para luego entregarlas a las autoridades migratorias.

“Hay amenazas, y no sabemos si son reales. El miedo se extiende incluso a ir a trabajar. La gente no quiere salir, y cuando lo hace, lo hace estratégicamente”, relató Pedro Viloria, de Latino Community Fund.

El pánico está justificado. En lo que va del año fiscal, ICE ha deportado a más de 442.000 inmigrantes, y solo entre enero y marzo de este año, Human Rights Watch documentó 167.000 detenciones en las ciudades sede del Mundial. Además, la brutalidad de los operativos ya ha dejado víctimas colaterales fatales, como los asesinatos de los ciudadanos estadounidenses Renee Nicole Good y Alex Jeffrey Pretti a principios de año durante redadas migratorias en Minnesota.

Xenofobia contra delegaciones internacionales y árbitros

El perfilamiento racial no se ha limitado a los residentes en Estados Unidos; ha golpeado también a los protagonistas del Mundial 2026. La política de «tolerancia cero» y los antecedentes xenófobos de la administración Trump han provocado incidentes diplomáticos y deportivos sin precedentes:

  • Árbitros rechazados: Al árbitro somalí Omar Abdulkadir Artan se le negó el ingreso en Miami por supuestos «problemas de antecedentes», un hecho que se vincula directamente con declaraciones pasadas del presidente Trump, quien calificó a los inmigrantes somalíes de «basura».
  • Acoso a jugadores: Las selecciones de Senegal y Uzbekistán fueron sometidas a intensos controles de seguridad y escaneos en la misma pista de aterrizaje al llegar a EE. UU.
  • Delegaciones bloqueadas: El equipo de Irak sufrió horas de interrogatorio en Chicago, y a su fotógrafo se le negó la entrada.
  • El calvario de Irán: La selección iraní fue obligada a abandonar Estados Unidos y regresar a su campamento en Tijuana (México) en medio de la noche, inmediatamente después de empatar con Nueva Zelandia en Los Ángeles, sin permitirles pernoctar para su recuperación física, en medio de tensiones bélicas.

La exigencia a la FIFA: «No ICE in the Cup»

Frente a este escenario de represión, activistas han impulsado la campaña nacional «No ICE in the Cup» (No ICE en la Copa), protestando en las afueras de los estadios, como ocurrió recientemente en el Dallas Stadium durante el partido entre Japón y Países Bajos.

Organizaciones de derechos humanos y Amnistía Internacional ya habían emitido advertencias de viaje, alertando sobre el alto riesgo de perfilamiento racial en las fronteras estadounidenses. Hoy, ante la inacción de las autoridades deportivas, el llamado es desesperado. Activistas frente a la sede de la FIFA en Miami lanzaron un mensaje directo a los turistas del mundo: «Aficionados, jugadores, entrenadores, árbitros… si aún no han embarcado en su vuelo, incluso con una visa válida, no lo hagan. No vengan».

El Mundial 2026 en Estados Unidos pasará a la historia no solo por sus récords deportivos, sino por haber convertido el «deporte del pueblo» en un inmenso filtro de persecución migratoria y racial, dejando en evidencia la profunda crisis de derechos humanos que atraviesa el país anfitrión.

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