¿A cuánto llegará el dólar a finales de 2026? En apenas 11 días, el tipo de cambio ha registrado un incremento del 5,5%, una cifra que llama la atención de algunos bolivianos. El dólar comenzó en 9,73; hoy cotiza en el BCB a 10,24 y en la calle a 10,40. Es importante entender esto en el bolsillo de los bolivianos. Con esta tendencia, la pregunta que se hace el pueblo es inevitable.
La nueva fórmula: ¿Quién controla el dólar?
El aumento no es casualidad. Con la Resolución de Directorio N° 88/2026, el Banco Central de Bolivia (BCB) abandonó el tipo de cambio fijo de 6.96 Bs y adoptó un sistema de “flotación administrada”. Ahora, el Tipo de Cambio Oficial (TCO) se calcula mediante un promedio ponderado de las compras que los bancos realizan durante el día.
Esta fórmula matemática es la clave del problema: al ser un promedio ponderado, el volumen manda. Si un gran exportador (agroindustrial o minero) negocia millones de dólares a un precio elevado, ese volumen “aplasta” las pequeñas transacciones de los ciudadanos, arrastrando el TCO oficial hacia arriba al día siguiente. En la práctica, el BCB ha dejado de ser el rector de la política monetaria para convertirse en un “cajero estadístico” que oficializa los precios dictados por la élite exportadora.
Si quieres ver cómo se calcula puedes hacerlo acá: Privatización del dólar: Cómo los grandes empresarios y exportadores tomaron el control del tipo de cambio en Bolivia
¿Por qué el dólar no tiene techo o límite a cuánto sube?
El incremento del 5,5% en menos de dos semanas podría ser el inicio de una espiral alcista por tres razones fundamentales:
- Poder de negociación: Los bancos, desesperados por captar divisas para financiar importaciones (como el combustible), están a merced de los grandes exportadores. Si estos exigen un tipo de cambio más alto para liquidar sus dólares, los bancos aceptan, y el BCB oficializa esa subida. En otras palabras: Como los bancos necesitan dólares urgentemente, le ruegan a los grandes vendedores que se los den; si ellos piden cobrar más caro para soltar sus dólares, el banco acepta y el precio oficial sube para todos.
- Ausencia de reservas: El BCB ya no tiene la “munición” (reservas internacionales, o sea dólares) para intervenir y vender dólares baratos, lo que impide frenar la especulación.
- Efecto dominó: Al estar el costo de los combustibles y otros insumos indexado al dólar, cada subida de la divisa se traslada inmediatamente a los precios de la canasta básica, generando una inflación diaria.
¿Quiénes se benefician de una moneda débil?
Aunque la devaluación golpea el bolsillo del ciudadano, existen sectores que obtienen ganancias extraordinarias:
- Grandes exportadores: Al vender sus productos en dólares y liquidarlos a un tipo de cambio cada vez más alto, sus ingresos en bolivianos se multiplican.
- El Estado (en términos contables): La devaluación permite licuar ciertos gastos internos, aunque a costa de una pérdida masiva de poder adquisitivo de la población.
¿Qué podría hacer el Estado?
Para frenar esta escalada, el Estado tiene herramientas limitadas pero urgentes:
- Recuperar la soberanía monetaria: El BCB debería establecer bandas de flotación más estrictas para evitar la volatilidad extrema, es decir colocar límites, como NO PUEDES SUBIR MÁS DE X MONTO.
- Políticas de oferta: Incentivar la repatriación de capitales y ofrecer garantías reales a los exportadores para que liquiden sus divisas sin necesidad de presionar el tipo de cambio al alza. Es decir que la minería ilegal y legal, además de la agroindustria, traiga los dólares que genera en Bolivia, no lo hace.
- Control de la cadena de importación: Evitar que el riesgo cambiario sea trasladado al 100% al consumidor final mediante subsidios focalizados o acuerdos de precios. Proteger a sectores vulnerables.
¿A cuánto llegará el dólar a finales de 2026?
Si el dólar aumenta un 5,5% cada 11 días, estamos ante una tasa de devaluación diaria aproximada del 0,5%.
- Tasa mensual: Si mantenemos este ritmo, el dólar tendría una devaluación mensual compuesta de aproximadamente 16,2%.
- Proyección a diciembre de 2026: Faltan aproximadamente 170 días hábiles para terminar el año. Si la tendencia de los últimos 11 días se mantiene sin ninguna intervención del BCB, el tipo de cambio no solo superaría la barrera de los 11 Bs, sino que podría alcanzar niveles críticos.
Escenarios posibles:
- Escenario Conservador (Desaceleración): Si el Gobierno logra acuerdos con los exportadores y la devaluación se reduce a la mitad (0,25% diario), el dólar podría cerrar el año cerca de los 11,50 – 12,00 Bs.
- Escenario Tendencial (Sin intervención): Si el BCB mantiene su rol de “cajero estadístico” y los exportadores siguen presionando al alza para cubrir sus costos, el dólar podría cerrar 2026 en un rango de 14,00 a 16,00 Bs.
- Escenario de Crisis (Efecto bola de nieve): Si la escasez de diésel y gasolina obliga a importar más combustible a precio de mercado (DS 5644) y la demanda de dólares de los importadores privados se dispara, el tipo de cambio podría superar los 18,00 Bs, entrando en una espiral hiperinflacionaria.
¿Por qué estos números?
La base de este cálculo no es especulativa, sino que responde a la fórmula de ponderación del BCB. Como explicamos anteriormente, el precio del dólar hoy es el precio que el exportador agroindustrial o minero le exige al banco.
Si el exportador necesita cubrir sus costos de producción (que han subido por el precio del diésel y los insumos importados), él mismo fijará el precio del dólar. Si el exportador decide que para ser rentable necesita un dólar a 15 Bs, simplemente no venderá sus divisas a menos de ese precio. El banco, ante la falta de liquidez, aceptará la condición, y el BCB, al día siguiente, publicará ese valor como el “Tipo de Cambio Oficial”.
¿A cuánto llegará el dólar a finales de 2026? se responde con el factor determinante: La “Ley del más fuerte”
El techo del dólar en Bolivia ya no lo pone el BCB, lo pone la rentabilidad del sector exportador, es decir, los bancos, la agroindustria y minería ilegal, estamos bajo su yugo.
- Si la inflación interna sube, el exportador exigirá un dólar más alto para mantener su poder de compra.
- Si el precio internacional de las materias primas cae, el exportador exigirá un dólar más alto para compensar sus ingresos en bolivianos.
A menos que el Estado recupere la capacidad de intervenir en el mercado con divisas propias (algo que hoy no tiene), el dólar en Bolivia seguirá una trayectoria ascendente dictada por la necesidad de los grandes empresarios de mantener sus márgenes de ganancia. Cerrar el año por encima de los 12 o 14 bolivianos no es una posibilidad remota, es la consecuencia matemática de haber privatizado la política cambiaria.
La tendencia de devaluación proyecta que el tipo de cambio podría superar la barrera de los 20 a 25 bolivianos por dólar al finalizar el 2027. Este escenario, impulsado por la indexación de la economía a los intereses de los grandes exportadores, consolidaría una pérdida del poder adquisitivo que dejaría al boliviano como una moneda de referencia meramente nominal frente a la dolarización de facto de los precios internos. Esperamos desde La Pluma y Espada estar equivocados en el análisis y no haber tomado en cuenta otras variables económicas, no estaremos felices de estar en lo correcto.
