Laura Rojas, exdiputada de Creemos y protagonista del caso Narcomaletas, se va a la comodidad de su casa. A más de medio año de uno de los escándalos de narcotráfico y corrupción más graves en los controles fronterizos de Bolivia, el caso conocido como las Narcomaletas sigue envuelto en la incertidumbre institucional. A la fecha, el Ministerio Público no ha logrado o no ha querido develar el origen, el contenido exacto ni el destino final de las 32 misteriosas valijas que ingresaron de manera irregular al aeropuerto de Viru Viru (Santa Cruz) procedentes de Estados Unidos.
En medio de este letargo judicial, este martes la balanza se inclinó levemente a favor de la principal acusada. La justicia determinó otorgar detención domiciliaria a la exdiputada suplente Laura Rojas Ayala en el proceso que enfrenta por el delito de legitimación de ganancias ilícitas, tras cumplir 60 días de detención preventiva. Sin embargo, Rojas continuará recluida en el penal de Palmasola debido a un segundo caso paralelo, donde es investigada por tráfico de drogas, organización criminal y confabulación, proceso por el cual debe cumplir 180 días de prisión preventiva.
El privilegio diplomático para vulnerar los escáneres
El caso estalló cuando se descubrió que el 29 de noviembre de 2025, la entonces candidata a concejal por Primero Santa Cruz, Laura Rojas, ingresó 32 maletas en un vuelo chárter. La Aduana Nacional confirmó que Rojas reclamó las maletas como suyas e hizo valer un pasaporte diplomático —pese a que ya no ejercía como legisladora— para evitar que el equipaje pasara por los escáneres o fuera objeto de revisión física.
Días después, el escándalo se agravó al descubrirse un galpón propiedad del juez anticorrupción Heberth Zeballos Domínguez, en el que se acopiaron las maletas y donde las autoridades hallaron 79 kilos de marihuana, además de maquinaria para el procesamiento de drogas. Zeballos, señalado como socio capitalista de la empresa de seguridad Ebose (encargada del galpón), fue enviado a Palmasola por cuatro meses.
Pese a que las maletas evadieron al menos «dos escáneres» aeroportuarios y existen registros en video, la Fiscalía cruceña demoró dos meses enteros en imputar a la exdiputada Rojas. Ante el escándalo mediático y la presión política de enero de este año, Rojas renunció mediante una carta manuscrita a su candidatura municipal en el frente político de Gary Añez.
Contradicciones y el silencio del Estado: Eran narcomaletas o qué llevaba Laura Rojas
La gran incógnita persiste: ¿Qué contenían realmente las 32 maletas? Las hipótesis manejadas por investigadores y medios de comunicación van desde cargamentos de drogas sintéticas hasta millones de dólares en efectivo.
La falta de respuestas responde directamente a los insólitos retrasos operativos y a las contradicciones públicas entre las autoridades del Gobierno y el Ministerio Público, lo que ha generado fuertes sospechas de encubrimiento.
- La versión del Gobierno: El 30 de enero de este año, el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, justificó que el primer reporte de Inteligencia sobre el vuelo chárter llegó a su despacho «a los 10 o 12 días de que aterrizó el avión». Oviedo admitió que la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) pasó canes antidrogas cerca del equipaje, pero «no detectaron nada», presuntamente porque las maletas venían forradas con un plástico duro. Añadió que para abrirlas necesitaban un requerimiento fiscal.
- La versión de la Fiscalía: Por su parte, el Fiscal General del Estado, Roger Mariaca, reveló que el Ministerio Público recién se enteró del caso el 19 de enero, casi dos meses después de ocurrido el hecho, pese a que la Policía y el Ministerio de Gobierno lo sabían desde inicios de diciembre. «Si se tenía la información en su momento… hoy los tuviéramos a todos. Quizás el caso se hubiera esclarecido en 24 horas y sabríamos qué había en esas maletas», reclamó Mariaca, exponiendo la grave falta de coordinación.
Esta dilación fue el tiempo suficiente para que el segundo implicado clave, el ciudadano uruguayo-estadounidense Gabriel Juliano Leoni, lograra huir del país hacia Paraguay. Sobre él pesa actualmente una orden de captura internacional.
Hoy, seis meses después del arribo del vuelo chárter a Viru Viru, el Estado boliviano sigue sin explicar cómo una exdiputada Laura Rojas logró burlar todos los protocolos de seguridad de un aeropuerto internacional para introducir 32 narcomaletas en la más absoluta impunidad, y por qué los aparatos de inteligencia del Gobierno dejaron que pasaran semanas cruciales antes de alertar a la Fiscalía.
