El peso colombiano brilla bajo Petro mientras el argentino se desploma con Milei

El peso colombiano brilla bajo Petro mientras el argentino se desploma con Milei

El mapa cambiario de América Latina vive una divergencia histórica. Mientras el peso colombiano bajo Gustavo Petro, se ha consolidado en junio de 2026 como la moneda de mejor desempeño a nivel mundial, el peso argentino continúa su caída libre, acumulando una depreciación del 99,8% desde 2009. Este contraste pone en evidencia cómo las políticas internas y la disciplina macroeconómica definen el destino de las divisas frente a un dólar global fortalecido.

Colombia: La excepción a la regla con Gustavo Petro

En un mes marcado por la incertidumbre en los mercados emergentes, el peso colombiano logró una hazaña excepcional: una revaluación superior al 10,5% en lo que va del año. A pesar de que los precios del petróleo Brent cayeron significativamente —un factor que tradicionalmente debilitaría a la moneda colombiana—,las políticas de Gustavo Petro demostraron confianza, aunque algunas miradas atribuyen al triunfo de Espirella, la economía de Colombia no se encogió, creció con avances sociales.

El mercado ha premiado la disciplina macroeconómica y el compromiso de un ajuste fiscal del 5% del PIB en los próximos años. Con el dólar cerrando junio en $3.428, su punto más bajo desde 2021, Colombia se posiciona como el líder indiscutible, superando incluso a divisas globales como el séquel israelí y el florín húngaro.

Argentina: El eslabón más débil bajo la “motosierra”

En la otra cara de la moneda, Argentina atraviesa una crisis cambiaria que contradice el discurso oficial de recuperación. Bajo la administración de Javier Milei, el peso argentino ha tocado nuevos mínimos históricos, desvalorizándose un 5,3% adicional en el último mes.

A pesar de las promesas de la “motosierra” para sanear las finanzas, la realidad argentina muestra salarios debilitados y una dependencia extrema del dólar. La falta de reservas internacionales y los riesgos de pago al FMI —organismo del cual Argentina es el mayor deudor— han pulverizado la confianza de los inversores. Mientras el gobierno libertario insiste en que el ajuste es el camino al crecimiento, los números del peso reflejan una fragilidad que no logra revertirse con recortes de gasto.

¿Dónde está Bolivia en este ranking?

Bolivia ha dejado de ser la excepción de estabilidad en la región. Tras el abandono del tipo de cambio fijo de Bs 6,96 el pasado 29 de junio, el boliviano ha iniciado un proceso de devaluación acelerada. Con una cotización que ya supera los Bs 10,70 en el mercado oficial, la moneda nacional se ha sumado a la volatilidad regional.

Ranking de monedas en América Latina (Desempeño 2026):

MonedaDesempeñoContexto
Peso ColombianoFuerteRevaluación por disciplina fiscal y confianza política.
Sol PeruanoEstableResiliencia por precios del cobre y optimismo electoral.
Peso MexicanoModeradoEstabilidad con riesgos fiscales por apoyo a Pemex.
Real BrasileñoDébilPresionado por incertidumbre electoral.
Peso ChilenoDébilAfectado por baja producción de cobre.
BolivianoVolátilDevaluación acelerada tras fin del tipo de cambio fijo.
Peso ArgentinoMuy DébilMínimos históricos por falta de reservas y deuda con el FMI.

La disciplina como única salida

El contraste entre Colombia y Argentina es una lección de economía política: mientras el peso colombiano se fortalece gracias a una hoja de ruta fiscal clara y creíble, el peso argentino se debilita bajo un modelo que prioriza el ajuste sin crecimiento. Bolivia, por su parte, se encuentra en una zona de alta volatilidad. La lección para el país es clara: sin un fondo de estabilización, sin reservas internacionales sólidas y sin una estrategia que vaya más allá de la simple flotación, la moneda nacional seguirá siendo vulnerable a los mismos factores que hoy tienen a Argentina en el fondo del ranking regional.

es_ARSpanish