HondurasGate paso a paso: La red de Trump, Milei y Netanyahu para desestabilizar América Latina

HondurasGate paso a paso: La red de Trump, Milei y Netanyahu para desestabilizar América Latina

“Si hay que matar a la gente para nosotros poder estar tranquilos, se va a hacer”. Con esta escalofriante frase, atribuida al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, comienza a destejerse uno de los escándalos geopolíticos más graves de la década. Bautizado como “HondurasGate”, la filtración de 37 audios revela una presunta conspiración internacional orquestada desde Washington y Tel Aviv, financiada por aliados sudamericanos, con un objetivo claro: derrocar a los gobiernos progresistas de América Latina y reinstaurar la hegemonía estadounidense en su histórico “patio trasero”.

A través de investigaciones , recopilamos el paso a paso qué es el HondurasGate, quiénes son sus protagonistas y cómo esta trama amenaza la estabilidad democrática de toda la región.

PASO 1: El origen del pacto y el indulto a un narcoestado

Para entender el HondurasGate, hay que mirar hacia el Distrito Sur de Nueva York. Juan Orlando Hernández (JOH), presidente de Honduras entre 2014 y 2022, fue condenado en 2024 a 45 años de prisión por enviar 500 kilos de cocaína a Estados Unidos. Sin embargo, en un giro inesperado, el presidente estadounidense Donald Trump le otorgó un “perdón total” a finales de 2025.

Según la investigación de The Intercept, este indulto ocurrió justo antes de las elecciones presidenciales hondureñas, acompañado de una amenaza de Trump: o los hondureños votaban por el candidato conservador Nasry “Tito” Asfura (aliado de JOH), o EEUU cortaría la ayuda económica al país. Asfura ganó las elecciones.

Pero los audios filtrados (grabados entre enero y abril de 2026) revelan que el indulto no fue gratis. En las grabaciones, JOH asegura que su liberación fue financiada desde el exterior: “El dinero del indulto ni siquiera salió de ustedes, salió de una junta de rabinos. El primer ministro de Israel (Benjamín Netanyahu) tuvo todo que ver con mi salida y negociación”.

PASO 2: El pago de favores y la entrega de Honduras

A cambio de su libertad, JOH se habría convertido en el principal operador político de Washington y Tel Aviv en Centroamérica, utilizando al actual presidente Asfura como un mandatario de “transición”.

Las grabaciones revelan concesiones geopolíticas masivas para blindar la región frente a la influencia de China:

  • Ampliación de las polémicas ZEDEs (Zonas de Empleo y Desarrollo Económico).
  • Construcción de una base militar en la isla de Roatán.
  • Creación de una megacárcel estilo CECOT (como en El Salvador).
  • Entrega del tren interoceánico a empresas privadas estadounidenses como General Electric.

PASO 3: Javier Milei y la “Célula Digital” contra Sudamérica

El HondurasGate no se limita a Centroamérica; su objetivo final es Sudamérica. Según Valeria Duarte, politóloga e investigadora de Canal Red, la trama incluye una agresiva campaña de “intoxicación informativa” y desestabilización contra los gobiernos de Gustavo Petro (Colombia) y Claudia Sheinbaum (México).

En uno de los audios, JOH habla con la vicepresidenta hondureña, María Antonieta Mejía, sobre la creación de una “célula informativa” operada desde EEUU para no ser rastreados. El objetivo: “extirpar el cáncer de la izquierda de Latinoamérica”.

Es aquí donde entra la figura del presidente de Argentina. JOH afirma en la grabación: “Estuve en una llamada con el presidente Javier Milei y fue exitosa (…) él está apoyando con 350 mil dólares también”.

La gravedad de esta implicación ha provocado que en Argentina, el diputado opositor Nicolás Trotta presente un proyecto en el Congreso exigiendo al jefe de Gabinete explicaciones sobre si el Estado argentino financia operaciones cibernéticas para influir en la política de otros países.

PASO 4: Un “Plan Cóndor” del Siglo XXI

Analistas internacionales, como Francesca Emanuele del Center for Economic and Policy Research (CEPR), advierten que el HondurasGate es la prueba de un nuevo Plan Cóndor, adaptado a la era digital y al lawfare (guerra judicial). Esta doctrina del terror opera en cuatro ejes:

  1. Guerra Mediática y Desinformación: Uso de redes sociales (especialmente TikTok) y granjas de trolls financiadas desde el exterior para moldear el sentido común de la clase trabajadora latinoamericana.
  2. Chantaje Económico: El uso de aranceles punitivos, bloqueo petrolero (como en Cuba) y el congelamiento de cuentas por parte de la administración Trump contra gobiernos no alineados.
  3. Alianza Religiosa: Articulación con iglesias evangélicas ultraconservadoras como brazo político para movilizar protestas.
  4. Militarización bajo la excusa del Narco: EE. UU. ha comenzado a designar a cárteles de la droga como “Organizaciones Terroristas”. Según Emanuele, esta designación artificiosa solo busca “dar cobertura a posibles acciones militares futuras e intervenir militarmente allí donde Washington considere que sus intereses están en juego”.

El resultado de esta presión es visible en elecciones que se definen por décimas, como las recientes contiendas en Perú y Colombia, donde la maquinaria económica de la derecha asfixia las campañas austeras de la izquierda.

PASO 5: ¿Son reales los audios? La batalla por la verdad

La explosión del HondurasGate ha generado reacciones dispares. Mientras Gustavo Petro denunció que “el dinero sale de la cocaína y de Israel”, los implicados han negado los hechos.

Juan Orlando Hernández reapareció en X (antes Twitter) afirmando: “Son falsos; claramente no es mi voz. No insulten la inteligencia de la gente”. Por su parte, el oficialismo hondureño ha pedido que agencias como el FBI, la CIA y la DEA investiguen la presunta creación de los audios mediante Inteligencia Artificial (IA).

Sin embargo, el periodista Pablo Iglesias, director de Canal Red, aseguró que los 37 audios fueron sometidos a rigurosos peritajes forenses utilizando el software checo Phonexia Voice Inspector (especializado en biometría de voz), el cual dictaminó que se trata de voz humana real y no de IA.

La democracia latinoamericana en la mira

El HondurasGate no es un archivo histórico, es un diagnóstico en tiempo real de cómo se manejan los hilos del poder en América Latina. La revelación de que presidentes en ejercicio (Trump, Milei, Asfura) y líderes globales (Netanyahu) podrían estar coordinando, financiando y encubriendo a narcotraficantes indultados para desestabilizar a países soberanos, pone en jaque la legitimidad de las democracias de la región.

Si las palabras atribuidas a JOH —“si hay que matar a la gente… se va a hacer”— se materializan en políticas de represión regional, América Latina se enfrenta a una de las amenazas injerencistas más graves desde el fin de la Guerra Fría.

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