Fallo histórico de la CIJ: el derecho a la huelga está protegido mundialmente por el Convenio 87 de la OIT

Fallo histórico de la CIJ: el derecho a la huelga está protegido mundialmente por el Convenio 87 de la OIT

En una resolución que marca un hito para el derecho laboral internacional, la Corte Internacional de Justicia (CIJ), el máximo órgano judicial de las Naciones Unidas, concluyó este jueves que el derecho a la huelga forma parte inseparable de las garantías reconocidas por el Convenio núm. 87 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

En una opinión legal no vinculante, pero de enorme peso jurisprudencial, la Corte sostuvo que, aunque el texto original adoptado en 1948 no menciona expresamente la huelga, la interpretación de buena fe del tratado demuestra que la libertad sindical incluye la protección del derecho a paralizar actividades.

No obstante, la CIJ aclaró que esta interpretación internacional no define el «contenido concreto, el alcance o las condiciones de ejercicio», dejando los detalles de su aplicación en manos de la legislación nacional de cada Estado.

El fin de una década de bloqueo institucional en la OIT

El fallo de La Haya llega para resolver un «empantanamiento» histórico. Durante décadas, los órganos de supervisión de la OIT sostuvieron que la huelga era vital para que los trabajadores defendieran sus intereses. Sin embargo, en 2012, el grupo de empleadores cuestionó esta interpretación, argumentando que los Estados nunca la incluyeron de forma explícita.

Esta disputa paralizó los mecanismos de supervisión laboral de la organización, obligando al Consejo de Administración de la OIT, en 2023, a solicitar la opinión consultiva de la CIJ.

Sindicatos celebran: «La huelga pacífica no es un delito»

La decisión fue recibida con entusiasmo por el sindicalismo global, en un contexto donde las huelgas y protestas enfrentan una creciente criminalización a nivel mundial.

La Internacional de Servicios Públicos (ISP), federación sindical mundial, calificó el dictamen como un espaldarazo vital para hacer que los gobiernos rindan cuentas. Su secretario general, Daniel Bertossa, fue contundente:

«Nuestra libertad de parar nuestro trabajo siempre ha formado parte de nuestra libertad de organización. Hoy, la más alta corte del mundo ha afirmado nuestro derecho a la huelga».

Por su parte, Asad Ur Rehman Aasi, líder sindical de Pakistán y miembro de la ISP, destacó el valor humano del fallo: «Los trabajadores van a la huelga cuando se ignora el diálogo y se imponen decisiones. Esto recuerda a gobiernos y empleadores que la huelga pacífica no es un delito».

¿Qué pasará ahora con el derecho a la huelga?

Aunque el fallo de la CIJ clarifica la norma internacional, la aplicación práctica requerirá trabajo. La OIT deberá establecer directrices claras, y se espera que el Consejo de Administración de la OIT en noviembre de 2026 sea el primer escenario para definir los siguientes pasos a escala global.

Dado que los trabajadores de los servicios públicos suelen enfrentar las restricciones legales más severas, la ISP ha creado un grupo de trabajo jurídico especializado para estudiar cómo se aplicará esta resolución en sectores estratégicos.

Un derecho a la huelga reconocido globalmente

La decisión de la CIJ no es un hecho aislado, sino que refuerza una tendencia jurídica mundial en defensa de los trabajadores. Actualmente, casi 100 países reconocen el derecho a la huelga en su legislación superior (Constituciones). Además, está respaldado por:

  • Comité de Derechos Humanos de la ONU: Reconocido desde hace más de 25 años dentro del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (PIDCP).
  • Unión Europea: Protegido por la Carta de Derechos Fundamentales y reafirmado por el Tribunal de Justicia de la UE.
  • América Latina: La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en una opinión consultiva de 2021, lo catalogó explícitamente como un derecho humano fundamental.

«Los tribunales pueden aclarar las normas, pero no consiguen el cambio por sí solos. La conquista de los derechos sigue dependiendo de unos sindicatos fuertes», concluyó el comunicado de la ISP, marcando la hoja de ruta para los trabajadores del mundo.

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