El escándalo de las narcomaderas: Exportadores forestales en crisis tras el hallazgo de 108 toneladas de droga

El escándalo de las narcomaderas: Exportadores forestales en crisis tras el hallazgo de 108 toneladas de droga

Los exportadores forestales de Bolivia son señalados por las narcomaderas. Históricamente, son un pilar de la economía, con exportaciones cercanas a los 100 millones de dólares anuales. Hoy atraviesan su hora más oscura. La revelación de una red internacional que utilizó cargamentos de madera legal como fachada para traficar 108 toneladas de cocaína y ketamina hacia Europa ha desatado una “inquisición” contra los exportadores, dejando al sector al borde del colapso.

A pesar de que se identificaron personas cercanas al gobierno y nombres de empresas que movieron la carga, aún no hay responsables ni arrestados. El ejemplo más llamativo es el de Carmen Flores Terceros, que trabaja en la empresa naviera Mediterranean Shipping Company (MSC). Actual esposa del viceministro de comercio exterior Rodrigo Arce.

La “tormenta perfecta” para la industria forestal

Walter Rioja, gerente de la Cámara Forestal de Bolivia, en una entrevista en Asuntos Centrales, exclamó que hubo un supuesto hallazgo; de acuerdo con Rioja, el problema se originó tras la difusión en Chile de la noticia sobre la “supuesta madera impregnada con sustancias controladas”, lo que desató una persecución contra todo el gremio.

“En el mes de mayo de la pandemia, el mes más duro que hubo, se exportó 1.8 millones de dólares. Este mayo que pasó, exportamos lo mismo, al mismo nivel de la pandemia”, explicó Rioja, detallando que en junio la situación empeoró, cayendo de 4.2 millones de dólares en 2020 a poco más de un millón en el presente año. “¿Qué quiere decir esto? Que estamos en una crisis total. Nuestras exportaciones han caído un 66% este trimestre. Hemos perdido 8 millones de dólares en ingresos de divisas como país”, sentenció el gerente.

Pedro Colanzi Serrate, presidente de la Cámara Forestal de Bolivia, ha calificado la situación como una “tormenta perfecta”. A la crisis de abastecimiento de diésel y los efectos de los 53 días de bloqueos, se suma ahora un control aduanero y policial que, según los empresarios, se ha vuelto asfixiante.

“Nos hemos convertido en un sector leproso. Las navieras y compradores internacionales muestran desconfianza ante la carga boliviana”, lamentó Colanzi. Los datos son devastadores: en mayo de 2026, las exportaciones forestales cayeron a 1,8 millones de dólares, una cifra comparable a los meses más críticos de la pandemia, lo que representa una caída del 66,1% respecto a los niveles esperados.

El método de la “droga invisible”

El escándalo estalló tras un megaoperativo en puertos chilenos, donde se descubrió que la droga no estaba oculta en dobles fondos, sino químicamente impregnada en los listones de madera. Esta técnica, que vuelve a la cocaína invisible a los escáneres y canes antidrogas, permitió que al menos 15 empresas bolivianas —algunas con operaciones en Pando, Santa Cruz y El Alto— despacharan 32 envíos marítimos hacia destinos como Alemania, Bélgica, Francia y Estados Unidos.

El uso de empresas legalmente constituidas para este fin ha manchado la reputación de un sector que genera empleo para 200.000 bolivianos. La Cámara Forestal ha pedido al Gobierno que acelere los procesos de investigación, exigiendo que los controles sean “ágiles y transparentes” para no sacrificar a las empresas que operan dentro de la legalidad.

¿Empresarios o “jailones” del narcotráfico?

El caso ha puesto en evidencia que el narcotráfico en Bolivia ha mutado. Ya no se trata solo de organizaciones marginales, sino de una clase social elitista —los llamados “jailones”— que utiliza el prestigio de directorios empresariales para blanquear sus actividades.

Investigaciones periodísticas, como las publicadas por Sol de Pando, señalan que figuras vinculadas al sector forestal han logrado infiltrarse en instituciones como la Autoridad de Fiscalización y Control Social de Bosques y Tierras (ABT). Casos como el del abogado Robin Justiniano Merubia, quien pasó de ser procesado por narcotráfico a asesor legal de la ABT, ilustran cómo el poder político y el narcotráfico han tejido una red de impunidad que hoy le pasa factura a todo el gremio maderero.

Y hasta ahora desde la Pluma y Espada nos preguntamos por qué no hay un solo arrestado de las empresas identificadas como las responsables de enviar cocaína en sus maderas.

Las empresas y los nombres detrás de la exportación

La investigación conjunta internacional identificó al menos a 15 empresas vinculadas a estos envíos, con destinos en Alemania, Bélgica, México, Estados Unidos y República Dominicana.

Entre las empresas y nombres fiscales expuestos por la Fiscalía de Arica destacan:

  • Héctor de la Fuente Gazzaniga: A través de Impor Expor Gazzaniga (Santa Cruz), despachó contenedores hacia Arica en enero de 2026.
  • Enimlaga SRL: Desde Cochabamba, envió un contenedor a Manzanillo, México, retirado el 13 de enero de 2026.
  • Industria Maderera Martínez – Indusmar SRL: (Cochabamba y Riberalta, Beni). Realizó envíos a Bulgaria (Puerto de Melnik) en enero y a Francia (Le Havre) en abril de 2026.
  • Genesio Stanger Manurini – Eco Import Export: (Porvenir, Pando). Registró envíos a la República de Mauricio en febrero y a Bélgica (Puerto de Amberes) en la misma fecha.
  • Camacho Salvatierra Primo – Multipando: (Pando). Despachó contenedores hacia Charleston, Estados Unidos, en marzo de 2026.
  • Lucas Wink Alves – Aserradero Rondonia: Operando desde el norte de Bolivia.
  • Demetrio Larcón Chambi – Express Woods KD: (El Alto, La Paz). Envió madera contaminada a Hamburgo, Alemania, en marzo de 2026.
  • Grupo Industrial del Norte: (Cobija, Pando). Con destino a Hamburgo, Alemania.
  • Amonak: Operando desde la Av. Cristo Redentor en Santa Cruz, con envíos a Norfolk, EE. UU.
  • Valdir Wagner / Madera Siempre Verde: Empresa de origen brasileño vinculada al sector forestal de Pando, con despachos a Alemania y EE. UU. en marzo de 2026.
  • DIMAV SRL (Distribuidora de Maderas Villazón): Con destino a República Dominicana en marzo de 2026.
  • Rioyata Madera Import Export: (Guayaramerín, Beni).
  • Joel Rubén Torrez y Yáñez: (Alto Sopocachi, La Paz). Con envío a Charleston, EE. UU.
  • Bolprow Productos Forestales de Bolivia: (Santa Cruz). Con retiro de contenedor el 6 de abril de 2026 rumbo a Francia.

El retorno de la DEA y la crisis política

Ante la presión internacional y el hallazgo de las “narcomaderas”, el Gobierno de Rodrigo Paz ha confirmado la participación de la DEA en las investigaciones. Sin embargo, desde este medio cuestionamos la eficacia de esta medida, el problema no es la falta de tecnología, sino la corrupción sistémica en los controles fronterizos y policiales.

Mientras el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, desafió a la oposición a fiscalizar el caso, la realidad es que, a meses de iniciada la investigación en Chile, en Bolivia no existen responsables identificados a pesar de tener a las empresas identificadas.

Carmen Flores Terceros trabaja en la empresa naviera Mediterranean Shipping Company (MSC), que habría gestionado contenedores de al menos cinco de las 16 compañías investigadas por el caso «narcomaderas» , en Chile. Es la esposa del viceministro de Comercio Exterior, Rodrigo Arce. Hasta ahora hay silencio.

Carmen Flores Terceros y Rodrigo Arce, viceministro de comercio Exterior
Carmen Flores Terceros y Rodrigo Arce, viceministro de comercio exterior

Un sector en riesgo de extinción

El sector forestal boliviano, que ha construido mercados en más de 50 países durante 40 años, hoy ve cómo su imagen internacional se desmorona. La falta de una respuesta estatal contundente contra los verdaderos responsables —los dueños de las empresas fachada— está condenando a miles de trabajadores honestos a la incertidumbre. Si el Estado no logra separar la paja del trigo y limpiar la cadena de exportación, Bolivia corre el riesgo de perder mercados que tardaron décadas en consolidarse, dejando al país sin una de sus fuentes de divisas más importantes.

El sector forestal sufre, con pérdidas millonarias, porque no se identifica a los responsables y se deja trabajar con normalidad a este sector. O es que a los implicados les conviene que este caso sea sepultado en silencio a pesar de las pérdidas millonarias.

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