Rodrigo Paz se reúne con Noboa en el Mercosur en medio del escándalo por el asesinato de Monika Silva

Rodrigo Paz se reúne con Noboa en el Mercosur en medio del escándalo por el asesinato de Monika Silva

El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, y su homólogo de Ecuador, Daniel Noboa, sostienen este martes una reunión bilateral en Luque, Paraguay, en el marco de la cumbre del Mercosur. Aunque la agenda oficial señala que ambos mandatarios dialogarán sobre comercio exterior y cooperación en “seguridad”, el encuentro se desarrolla bajo la sombra de un escándalo internacional: el asesinato de Monika Silva, la activista polaca que investigaba a la empresa de la familia presidencial ecuatoriana.

La cumbre, que reúne a siete jefes de Estado y delegaciones de toda la región, sirve de escenario para que Paz consolide sus lazos diplomáticos (tiene previstos encuentros con José Antonio Kast de Chile y Luiz Inácio Lula da Silva de Brasil). Sin embargo, la reunión con Noboa capta la atención debido a la profunda crisis de derechos humanos y violencia narcoestatal que atraviesa Ecuador.

El caso Monika Silva: La autopsia desmiente al Gobierno de Noboa

Mientras Daniel Noboa discute políticas de seguridad con Rodrigo Paz en Paraguay, en su país su administración es blanco de severas críticas. El misterio sobre la muerte de Monika Silva Koniuszek, de 41 años, dio un giro drástico en los últimos días tras conocerse los resultados de su autopsia.

Silva fue hallada muerta el 8 de junio en Montañita con una soga al cuello. Inmediatamente, el ministro del Interior de Ecuador, John Reimberg, intentó cerrar el caso declarando que se trataba de un suicidio. Sin embargo, las pericias forenses confirmaron que fue brutalmente asesinada: la estrangularon y le propinaron un fuerte golpe en la cabeza.

“Con los informes periciales tenemos la certeza de que estamos frente a una muerte violenta; se desmorona esta pretendida alusión de un suicidio”, sentenció Lita Martínez, directora del Centro Ecuatoriano para la Promoción y Acción de las Mujeres (Cepam) y abogada de la familia, quien acusó al Gobierno de intentar desviar la atención de los verdaderos motivos del crimen.

El expediente mortal: Noboa Trading y los cargamentos de cocaína

Monika Silva era una reconocida defensora de los derechos humanos y activista anticorrupción. Pero el detonante de su asesinato, según denuncian sus compañeros, fue haber tocado el núcleo del poder: la familia del presidente.

Silva estaba investigando directamente a Noboa Trading, el mega conglomerado de exportación de plátanos perteneciente a la familia de Daniel Noboa. La activista estaba documentando denuncias gravísimas sobre la incautación de varias toneladas de cocaína ocultas en contenedores de plátanos de dicha empresa, y cómo altos mandos del sistema judicial ecuatoriano estaban frenando las investigaciones para proteger a la familia presidencial.

Sabiendo que su vida corría peligro, poco antes de su muerte Silva confesó a su círculo íntimo que había entregado un dossier completo con todas las pruebas a la embajada de Estados Unidos en Quito. Previamente, la activista también exigía justicia por el asesinato del periodista Robinson del Pezo, acribillado en 2025 tras investigar mafias de tierras en la misma región.

Presión internacional y la fallida política de seguridad de Noboa

El diálogo sobre “seguridad” entre Paz y Noboa en el Mercosur resulta paradójico frente al colapso del Estado ecuatoriano. Daniel Noboa asumió la presidencia prometiendo una guerra contra el crimen organizado, pero su gestión ha estado marcada por la violencia descontrolada y los abusos militares.

Pese a dictar siete toques de queda y suspender derechos constitucionales mediante estados de excepción, Ecuador cerró 2025 como el año más violento de su historia con 9.216 homicidios. A esto se suma el reciente escándalo donde la Fuerza Aérea admitió que militares torturaron y carbonizaron a cuatro menores de edad (los “4 de Guayaquil”).

Hoy, el crimen de Monika Silva ha provocado una crisis diplomática. La Unión Europea y el Gobierno de Polonia han exigido al Estado ecuatoriano una investigación “exhaustiva, independiente y transparente”, e incluso la Fiscalía polaca solicitó intervenir.

Mientras el presidente boliviano Rodrigo Paz busca afianzar acuerdos en Asunción, su par ecuatoriano se sienta a la mesa fuertemente cuestionado por la comunidad internacional, bajo la sombra de un sicariato que intentó silenciar los presuntos vínculos del narcotráfico con el emporio bananero de su propia familia.

A Rodrigo Paz parece no molestarle la imgande Daniel Noboa tras la muerte de Monika Silva.

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