La incapacidad de Rodrigo Paz para concertar el diálogo: 76 bloqueos, paro de choferes y una mesa de negociación vacía

La incapacidad de Rodrigo Paz para concertar el diálogo: 76 bloqueos, paro de choferes y una mesa de negociación vacía

Este viernes 29 de mayo de 2026, Bolivia despertó hundida en el caos total, reflejando la profunda incapacidad del gobierno de Rodrigo Paz para gestionar y desactivar la conflictividad social. Tras casi un mes de protestas, la estrategia de alternar invitaciones a negociar con amenazas de represión ha fracasado rotundamente: el diálogo auspiciado por la Iglesia Católica quedó desierto, las carreteras registran un récord de 76 puntos de bloqueo y La Paz sufre la asfixia de un paro indefinido del transporte público.

Lejos de lograr acuerdos, la falta de muñeca política del Presidente ha provocado que demandas inicialmente sectoriales se unifiquen hoy en un solo grito innegociable de las bases campesinas y obreras: la renuncia inmediata del jefe de Estado.

La silla vacía: Una estrategia gubernamental errática

El mayor símbolo de la desconexión del Ejecutivo se vivió la tarde del jueves (pasadas las 16:00). En la mesa de pacificación propiciada por la Iglesia Católica y la Defensoría del Pueblo aguardaban el ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, y el vicepresidente Edmand Lara. Sin embargo, la dirigencia de la COB y los sectores campesinos nunca llegaron.

¿El motivo del desaire? Hace solo 48 horas, el presidente Rodrigo Paz había lanzado un «último llamado» al diálogo acompañado de una dura amenaza: «A quienes no quieran dialogar, les caerá la Constitución». A esto se sumó la orden de aprehensión emitida por la Justicia contra el líder de la COB, Mario Argollo. Para los analistas, invitar a un dirigente a negociar mientras se emite una orden de captura en su contra demuestra una torpeza política que dinamitó cualquier atisbo de confianza.

Intentando enmendar el error, el Legislativo propuso anoche retirar la persecución judicial. El senador José Manuel Ormachea (Libre) reveló que se pidió suspender la orden de aprehensión contra Argollo para rogar un «paso humanitario». El también senador José Sánchez anticipó que este viernes se hará una «última invitación», garantizando la seguridad de los líderes sindicales, en un intento desesperado por sentarlos a la mesa.

El mapa del colapso: 76 bloqueos aíslan seis departamentos

La inacción y la falta de consenso se pagan caro en las carreteras. Según el mapa de transitabilidad de la Administradora Boliviana de Carreteras (ABC), actualizado hasta las 07:26 de hoy, el país amaneció con 76 puntos de bloqueo, diez más que la jornada del jueves (66).

La parálisis ahoga a seis departamentos, dejando solo a Pando, Beni y Tarija con vías expeditas. El desastre logístico se distribuye así:

  • La Paz: 21 puntos de bloqueo.
  • Cochabamba: 16 puntos.
  • Potosí: 15 puntos.
  • Oruro: 12 puntos.
  • Chuquisaca: 10 puntos.
  • Santa Cruz: 2 puntos.

El saldo de este estrangulamiento territorial se traduce en ciudades como La Paz y El Alto padeciendo una grave escasez de alimentos, la desaparición total de combustibles y hospitales al borde del colapso por la falta de oxígeno medicinal.

Promesas incumplidas: Choferes asfixian la sede de Gobierno

La incapacidad de gestión del Gobierno también estalló en las calles urbanas. La Federación de Choferes de La Paz Chuquiago Marka ratificó este viernes su paro indefinido, bloqueando la sede de Gobierno en respuesta a los acuerdos que el Ejecutivo firmó pero nunca cumplió.

El secretario de Hacienda del sector, Roberto Alejandro León, explicó que el Ministerio de Hidrocarburos no cumplió con el resarcimiento al 100 % por los motores destruidos por la «gasolina basura», ni entregó los kits de conversión a GNV prometidos.

Ante la crisis provocada por el propio Gobierno, los choferes sumaron una exigencia financiera vital para no ir a la quiebra: un diferimiento de créditos bancarios por seis meses.

«El transporte ha sido realmente damnificado. Estamos pidiendo un periodo de gracia de seis meses para podernos levantar. En el diferimiento de la pandemia solo aumentaron los intereses y hoy no podemos pagar», reclamó León.

Atrapado entre bloqueos carreteros, el paro del transporte urbano y una dirigencia sindical que lo repudia, el presidente Rodrigo Paz enfrenta el momento más oscuro de su mandato, evidenciando que la falta de capacidad para concertar y cumplir acuerdos ha empujado a Bolivia al borde del abismo.

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