Poder en las sombras, fraudes y violencia: lo que reveló The Washington Post sobre Cerimedo y Rodrigo Paz

Poder en las sombras, fraudes y violencia: lo que reveló The Washington Post sobre Cerimedo y Rodrigo Paz

La exhaustiva cobertura de The Washington Post sobre Cerimedo y Rodrigo Paz expuso al escrutinio internacional la profunda crisis política e institucional que atraviesa el gobierno boliviano tras la captura de su principal asesor de comunicación. A través de dos extensos reportajes firmados por los periodistas Isabel DeBre, Paola Flores y el enviado especial Terrence McCoy, el medio estadounidense reconstruyó cómo el consultor argentino de 45 años, calificado en círculos internacionales como «el hombre de MAGA en América Latina», se convirtió en el poder fáctico tras bambalinas del mandatario boliviano, al tiempo que desenmascaró su prontuario judicial en Argentina, sus títulos académicos inexistentes y las pruebas periciales que lo comprometen en el ataque a tiros contra la abogada Nadia Beller.

Un gobierno asediado y la caída del gabinete ministerial

En su crónica inicial de agosto, el diario de la capital estadounidense describió a Rodrigo Paz como un presidente «sitiado en múltiples frentes» apenas a nueve meses de haber asumido la conducción del Estado. El rotativo enfatizó que, tras una cadena de rupturas políticas, protestas callejeras y denuncias de corrupción, solo seis de los 15 ministros nombrados originalmente permanecían en sus funciones.

Entre los reveses documentados por el periódico destacan:

  • La destitución del ministro de Economía: El despido forzado de José Gabriel Espinoza, considerado el cerebro del ajuste económico promercado, tras ser censurado por el Congreso en medio de la inflación, la escasez de dólares y una investigación penal por la compra irregular de un vehículo Audi Q4 a precio subvaluado ($us 5.000).
  • Ruptura de aliados legislativos: El quiebre con Unidad Nacional ante el uso excesivo de decretos presidenciales, debilitando la aprobación del crédito de 1.900 millones de dólares con el FMI.
  • El shock de los combustibles: El incremento del 84% en el diésel para compras a granel, el daño a más de 10.000 vehículos por gasolina contaminada y la fractura irreconciliable con el vicepresidente Edmand Lara.
  • El arresto del estratega: La detención preventiva de Fernando Cerimedo, imputado por tentativa de feminicidio tras el ataque a balazos contra Nadia Beller en Santa Cruz de la Sierra.

De taxista condenado por estafa a los salones de Mar-a-Lago

El reportaje de investigación publicado a finales de septiembre por Terrence McCoy desnudó la trayectoria de invenciones que cimentó el ascenso de Cerimedo. En sus perfiles profesionales y entrevistas, el argentino aseguraba haber cursado estudios en Harvard y el MIT, poseer un doctorado en la Universidad de Phoenix, haberse entrenado con los Navy SEALs de EEUU y haber servido en la Casa Blanca durante el gobierno de Barack Obama.

Sin embargo, The Washington Post consultó a las instituciones mencionadas: tanto el MIT como la Universidad de Phoenix confirmaron oficialmente que no existía ningún registro de Cerimedo como estudiante, mientras que Harvard y la Armada estadounidense no hallaron antecedentes.

El prestigioso periodista de investigación argentino Hugo Alconada Mon, del diario La Nación, sentenció ante The Post que se trataba de un «mentiroso patológico», recordando que Cerimedo se desempeñó como taxista en Mar del Plata, ciudad donde fue condenado penalmente por estafa en 2016 tras haber vendido un mismo departamento a dos familias distintas.

Pese a ese prontuario, Cerimedo se posicionó en la ultraderecha regional: impulsó campañas digitales para Javier Milei en Argentina, difundió matrices de fraude electoral en Brasil contra Lula da Silva, asesoró al hondureño Nasry Asfura de la mano del comentarista Dick Morris y articuló lazos con Brad Parscale (exjefe de campaña de Donald Trump) para licenciar en Sudamérica las plataformas EyesOver y Campaign Nucleus, hasta ser galardonado en febrero de 2026 en el resort de Mar-a-Lago en Florida.

La sombra presidencial en Bolivia: adoctrinamiento y granjas de bots

En territorio boliviano, Cerimedo no limitó su labor al marketing de campaña del PDC. Según The Washington Post, el publicista se convirtió en la «sombra del presidente», generando malestar dentro del propio aparato estatal:

  • Entorno íntimo: Impartió lecciones de estrategia a la hija del mandatario, Catalina Paz Urquidi, y lanzó virulentos ataques mediáticos contra el expresidente Evo Morales, a quien tildaba de «pedófilo narcoterrorista».
  • Allanamientos e incautaciones: Tras su detención, la Fiscalía boliviana intervino cuatro inmuebles vinculados al consultor, secuestrando más de 500.000 bolivianos en efectivo, divisas no contabilizadas en dólares y euros, y equipos informáticos clasificados como una «granja de bots» para manipular redes sociales.
  • Control de decisiones: Aunque el Gobierno intentó minimizar su rol catalogándolo como un asesor esporádico, el vicepresidente Edmand Lara y legisladores opositores como José Manuel Ormachea denunciaron que el argentino influía directamente en nombramientos estatales y controlaba la estrategia comunicacional del Ejecutivo.

La trama del atentado: la emboscada a Nadia Beller y el mensaje incriminatorio

El trabajo de The Washington Post reconstruyó el trasfondo personal que derivó en el intento de asesinato. La relación entre Beller y Cerimedo se inició cuando el asesor le solicitó asesoramiento sobre un proyecto de ley prioritario para el presidente Paz. El vínculo profesional devino en una relación sentimental en la que Cerimedo le aseguró a la abogada que estaba separado de su esposa en Argentina y que planeaba casarse con ella, alardeando de percibir ingresos de hasta un millón de dólares mensuales.

No obstante, la convivencia en La Paz se deterioró rápidamente: Beller descubrió que el consultor continuaba con su matrimonio, fotografió marcas de ahorcamiento tras un episodio de agresión física en junio y, tras confirmar que estaba embarazada de entre cuatro y seis semanas, le comunicó la noticia a la esposa de Cerimedo en agosto.

De acuerdo con la investigación judicial revisada por The Post:

  1. La emboscada: El 17 de agosto, Beller recibió un mensaje anónimo ofreciéndole información comprometedora sobre un rival político y citándola en un hotel de lujo en Santa Cruz. Cerimedo la instó insistentemente a acudir al lugar. Allí, dos sicarios disfrazados de repartidores le dispararon en tres ocasiones, causándole heridas graves en el pecho, cuello, hombro y brazo.
  2. La prueba en el teléfono: Días antes del crimen, el estratega solicitó $us 50.000 a un contacto político. En las pericias a su celular, los investigadores hallaron una nota redactada que decía textualmente:«No le digas nada a nadie… Pero ella nos vendió… Nadia. O la eliminamos ya o estamos fritos. ¿Conoces a alguien que pueda ayudar con este trabajo?».

Aunque la defensa legal del imputado, encabezada por la abogada Margarita Arce Chilo, alegó que el caso obedece a un «montaje de la izquierda» para desestabilizar al gobierno de Rodrigo Paz, la Fiscalía amplió las imputaciones a enriquecimiento ilícito, violencia intrafamiliar y presuntos nexos con el narcotráfico, dejando al descubierto los peligrosos lazos entre la política al más alto nivel y el crimen por encargo.