La DEA captura a Marset en Bolivia y se lo lleva a EEUU: ¿A qué vuelve la agencia si la cocaína boliviana ya no llega a su territorio?

La DEA captura a Marset en Bolivia y se lo lleva a EEUU: ¿A qué vuelve la agencia si la cocaína boliviana ya no llega a su territorio?

En un megaoperativo presuntamente liderado por la DEA, fue capturado en Santa Cruz el narcotraficante Sebastián Marset, quien ahora sería trasladado a EEUU, en una acción que, si bien representa un golpe al crimen organizado, revive los peores fantasmas de la intervención extranjera en Bolivia. La pregunta es contundente: ¿a qué vuelve la DEA y con qué autoridad se lleva a un detenido, si informes de la ONU demuestran que, desde su expulsión en 2008, la cocaína boliviana ya no representa un problema significativo para el mercado estadounidense?

El Operativo de la DEA y un Avión Esperando en Viru Viru

La información, a la que tuvo acceso la red DTV, señala que el operativo de captura de Sebastián Marset, ejecutado la madrugada de este viernes en Santa Cruz, fue planificado y dirigido por la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos.

Aunque contaron con el apoyo de la FELCN, la dirección habría estado a cargo de agentes extranjeros. La información más alarmante indica que un avión vinculado a la DEA estaría arribando al aeropuerto de Viru Viru para trasladar a Marset directamente a EEUU, saltándose todos los procedimientos legales y de extradición que rigen entre naciones soberanas.

La Trampa Narrativa: Un Cambio de Rutas que la DEA Ignora

La intervención de la DEA se justifica en la lucha contra el narcotráfico y en una acusación por lavado de dinero. Sin embargo, los datos objetivos demuestran que las rutas y el mercado de la cocaína han cambiado drásticamente.

El “Global Cocaine Report” de 2023, elaborado por la ONU (UNODC), es claro y demoledor para la narrativa estadounidense actual:

  • El mercado de EE. UU. se abastece hoy mayoritariamente de cocaína colombiana (más del 75%), transportada a través de México.
  • Desde la expulsión de la DEA de Bolivia en 2008 y los cambios geopolíticos, la cocaína boliviana y peruana se dirige principalmente a Europa y al Cono Sur (Brasil, Argentina).

Entonces, si la droga que Marset traficaba no inundaba las calles de Estados Unidos, ¿por qué su captura se ha convertido en una prioridad para la DEA, al punto de ofrecer una recompensa de 2 millones de dólares?

El Fantasma de Huanchaca: ¿La DEA Busca Retomar el Control?

La historia de la DEA en Bolivia no es la de una simple agencia antidrogas, sino la de una herramienta de control geopolítico. Durante la “Guerra Fría” y las dictaduras, la cocaína boliviana sí era un peón clave en la estrategia de Washington. Como se documentó en el infame caso Huanchaca, la “guerra contra las drogas” sirvió de fachada para que la CIA financiara operaciones anticomunistas con dinero del narcotráfico. En esa época, la cocaína boliviana sí llegaba y era funcional a los intereses de EE. UU.

Tras la expulsión de la agencia en 2008, ese control se perdió y las rutas se diversificaron. La captura de Marset, ejecutada con un despliegue de poder que evoca épocas de intervención, plantea una pregunta incómoda: ¿está la DEA simplemente combatiendo el crimen o busca una excusa para retornar a Bolivia y retomar el control de un negocio que, aunque ya no afecte directamente a su mercado interno, sigue siendo una pieza clave en el ajedrez del poder global?

La operación en Santa Cruz, más que una simple captura, parece ser un mensaje claro: sin importar la soberanía o la jurisdicción, Estados Unidos actúa donde quiere, utilizando la lucha contra el narcotráfico como la justificación perfecta para proyectar su poder en una región que sigue considerando su “patio trasero”.

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