El expresidente Evo Morales ha lanzado seis preguntas clave sobre el hallazgo de 356 kilos de marihuana líquida proveniente de EEUU, cuestionando desde el rol de la DEA y el FBI hasta el silencio del gobierno de Rodrigo Paz. El masivo cargamento, valuado en $us 700.000, fue descubierto en el aeropuerto de Viru Viru y abre un nuevo y escandaloso capítulo en la trama del narcotráfico internacional, apenas semanas después del caso de las “narcomaletas”, que ya tiene a una exdiputada y a un juez en la cárcel.
Las 6 preguntas de Evo Morales que incomodan al Gobierno
A través de su cuenta en la red social X, el exmandatario planteó una serie de interrogantes que apuntan directamente al corazón de las instituciones de seguridad de ambos países y a la cúpula del poder en Bolivia:
- ¿Por qué EE. UU. permite el envío?
“Teniendo la sede de la DEA, del FBI y de otras organizaciones (…), ¿por qué EEUU permite el envío de drogas o ‘narcomaletas’ a Bolivia?” - ¿Fue con autorización del Gobierno?
“¿Por qué un avión del Estado boliviano —Transportes Aéreos Bolivianos (TAB)— viajó a EEUU para traer 356 kilos de marihuana líquida? ¿Fue con autorización del gobierno de Rodrigo Paz?” - ¿Quién es el verdadero dueño?
“¿Cómo un joven de 23 años es el destinatario de tanta droga? (…) ¿O es solo un testaferro de algún narco, pez gordo con poder político?” - ¿Por qué la FELCN no informa?
“¿Por qué la FELCN no informa sobre este escandaloso caso (…) y solo se conoce a través de la filtración proporcionada por un medio de prensa?” - ¿Por qué el Gobierno no protesta?
“¿Por qué el gobierno de Bolivia no protesta (…) ante EEUU frente a los dos escandalosos casos de narcotráfico?” - ¿Por qué la prensa no investiga?
“¿Por qué la prensa no investiga estos casos y solo se queda con la versión oficiosa de los gobernantes de turno?”
Un “modus operandi” sofisticado: marihuana líquida en equipos electrónicos
El hallazgo se produjo en el marco del plan “Alerta Aeropuerto”. Personal de la Aduana y la FELCN, con ayuda de canes, detectó la droga hábilmente camuflada en compartimentos prefabricados dentro de amplificadores de sonido, bombas de agua e incluso máquinas de helado.
El cargamento, que llegó en un vuelo de carga de Transportes Aéreos Bolivianos (TAB) desde Miami, tenía como destinatario a un joven de 23 años con iniciales J.L.H.S., quien registra un NIT para fabricar prendas de vestir en Beni, lo que levanta sospechas de una empresa fachada.
¿Bolivia, un país de tránsito?
La FELCN no descarta que el país esté siendo utilizado como un “puente” para el narcotráfico. Según agentes especializados, las redes criminales podrían estar enviando la droga a Bolivia para luego distribuirla por tierra y en menores cantidades a mercados con mayores controles, como Brasil, Chile o Argentina.
Esta nueva incautación se produce mientras el “caso narcomaletas” sigue generando repercusiones, con la aprehensión de dos nuevos implicados (el representante legal y el socio capitalista de la empresa de seguridad vinculada al juez Hebert Zeballos). Ambos escándalos, separados por pocas semanas, exponen una alarmante vulnerabilidad en el principal aeropuerto del país y dejan en el aire las incómodas preguntas que ahora plantea el expresidente Morales.
