Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) ha usurpado las funciones de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), admitiendo un grave daño económico al activar un seguro para reparar los vehículos afectados por la “gasolina mala”, mientras el vicepresidente Edmand Lara denuncia un presunto sobreprecio de 12 millones de dólares en la compra de combustible. En medio de la crisis, la ANH, la entidad legalmente responsable de fiscalizar la calidad, guarda un silencio cómplice, y su directora, Margot Ayala, es respaldada por el ministro de Hidrocarburos, a pesar de su polémico pasado y sus agresivas respuestas a las críticas.
YPFB, juez y parte: la usurpación de funciones de la ANH
Según su mandato constitucional y el Decreto Supremo 29894, la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) es la única entidad con la potestad de “regular, supervisar, controlar y fiscalizar” la calidad en toda la cadena hidrocarburífera, desde la exploración hasta el surtidor. Sin embargo, en esta crisis ha sido YPFB —la empresa operadora y ahora acusada— la que ha asumido el rol de investigador y vocero.
Es YPFB quien ha anunciado la conformación de comisiones, la realización de inspecciones y, lo más grave, la activación de un seguro para cubrir los daños. Al hacerlo, la estatal no solo se convierte en juez y parte, sino que admite implícitamente un millonario daño económico al Estado, ya que los costos de reparación, según el presidente de YPFB, Yussef Akly, provendrán de “pólizas y reaseguros internacionales” contratados por la petrolera.
El silencio cómplice de la ANH y el respaldo ministerial
Mientras YPFB toma el control, la ANH y su directora, Margot Ayala, mantienen un silencio inexplicable. La entidad que debió prevenir y alertar sobre el combustible “desestabilizado” ha estado ausente durante toda la crisis.
A pesar de esta evidente inoperancia, el ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, ha salido en su defensa. “Ella sigue recibiendo la plena confianza mía”, afirmó, respaldando a una funcionaria cuestionada por su pasado en la gestión del MAS y por calificar a sus críticos de “ignorantes” y “estúpidos” en redes sociales. Este respaldo incondicional a una directora inoperante alimenta las sospechas de un encubrimiento institucional.
Lara denuncia sabotaje interno y sobreprecio de $us 12 millones
La crisis ha escalado a la Vicepresidencia. Edmand Lara, respondiendo a las acusaciones de “sabotaje” del presidente Rodrigo Paz, afirmó que el verdadero boicot proviene de los propios ministros y presidentes de instituciones.
Lara fue más allá y denunció, basándose en información de prensa, la existencia de presuntos contratos lesivos al Estado firmados por el actual presidente de YPFB para la compra de combustible con sobreprecio. “En estos tres meses ya le han robado al pueblo boliviano 12 millones de dólares”, sentenció, anunciando acciones legales.
Con YPFB actuando fuera de sus competencias, una ANH ausente y respaldada, y un vicepresidente denunciando corrupción en la cúpula de la estatal, la crisis de la “gasolina mala” ha dejado de ser un problema técnico para convertirse en un escándalo de ineficiencia, usurpación de funciones y presunta corrupción.
