{"id":2463,"date":"2025-12-10T18:13:03","date_gmt":"2025-12-10T22:13:03","guid":{"rendered":"https:\/\/plumayespada.online\/?p=2463"},"modified":"2025-12-10T18:13:05","modified_gmt":"2025-12-10T22:13:05","slug":"la-mediocracia-y-el-evangelismo-del-humanismo-excluyente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/plumayespada.online\/en\/la-mediocracia-y-el-evangelismo-del-humanismo-excluyente\/plumayespada\/","title":{"rendered":"LA MEDIOCRACIA Y EL EVANGELISMO DEL HUMANISMO EXCLUYENTE"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Por Rafael Bautista S.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El triunfo que logr\u00f3 la derecha en Bolivia destapa no s\u00f3lo el fraude medi\u00e1tico (cuya parcializaci\u00f3n ya es demasiado burda) sino tambi\u00e9n los estrechos discernimientos de sus analistas que, abanicando sus divagaciones en cadena nacional, s\u00f3lo acuden a monsergas y lugares comunes para remediar, en algo, sus pueriles enfoques. Para los medios, al no tener idea de democracia \u2013pues eso les importa muy poco\u2013, hacer de la pol\u00edtica un circo, encaja muy bien con su afici\u00f3n a ofertarse a intereses que s\u00f3lo saben cotizar sus negocios en una naci\u00f3n despojada de decisiones soberanas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los medios convertidos en mediocracia, o sea, en poder (porque crean opini\u00f3n p\u00fablica), son los m\u00e1s aptos agenciadores para este despojo; pues desde el entretenimiento embrutecedor hasta la expropiaci\u00f3n de la libertad de expresi\u00f3n, su rol es claro: descomponer la potencia popular y devaluar sus capacidades en conformismo, desidia y sumisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esta su \u201cmisi\u00f3n y visi\u00f3n\u201d, la mediocracia intoxica la convivencia pol\u00edtica (provocando divergencias irracionales) y abre paso al conflicto y la beligerancia sin resoluci\u00f3n posible. En ese sentido, lo racional, en t\u00e9rminos medi\u00e1ticos, se reduce a la capacidad de instrumentalizar el universo de las preferencias sociales. Esto, que es determinante en la pol\u00edtica que conocemos, hace que la arena pol\u00edtica quede subsumida en un disparatado escenario comercial. La generalizada mediocridad pol\u00edtica creciente y la propagaci\u00f3n de candidatos ignaros, es lo que administra la mediocracia para una mejor potabilidad mercantil de la democracia, o sea, hacer lo que el mercado hace: idiotizar al cliente para que consuma obediente todo lo que el mercado le venda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Los analistas nunca consideran esta limitante que pervierte sus divagaciones, pues ellos mismos han sido paridos en esa suplantaci\u00f3n que realizan los medios, y s\u00f3lo saben capitular ante esa administraci\u00f3n medi\u00e1tica de la realidad<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. Por eso tambi\u00e9n los pol\u00edticos se subordinan a las f\u00f3rmulas que establecen los medios y se esmeran, como esterilizados e inofensivos candidatos, en la obediencia monol\u00edtica al guion que se les prescribe. En las \u201cguerras de cuarta generaci\u00f3n\u201d, porque se trata de un <em>mediafare<\/em>, el vencedor <em>se lo decide<\/em> en la arena medi\u00e1tica y cualquier evento electoral posterior, queda reducido a un simple tr\u00e1mite formal<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Esto es necesario exponerlo, porque aquello que desata ignominias moralistas, es algo que promueven los mismos medios como restauradores continuos del <em>sistema de creencias<\/em> del orden y la jerarqu\u00eda social. Pero ning\u00fan analista dice eso y, de ese modo, la mediocracia soslaya todo tipo de responsabilidad; pues la consigna de \u201cnosotros informamos y usted opina\u201d, oculta que esa opini\u00f3n est\u00e1 producida, es decir, editada, para moldear las preferencias y lograr <em>efectos medibles y deseables<\/em>. Ese es el poder de los medios, no tanto el dinero sino el poder de crear opini\u00f3n p\u00fablica: el <em>kratos<\/em> medi\u00e1tico. Desde su supuesta neutralidad y objetividad virtual, se creen m\u00e1s all\u00e1 de bien y del mal y juzgan a todos, pero nunca se ponen a s\u00ed mismos en el tribunal p\u00fablico que regentan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los medios son h\u00e1biles en desmarcarse a tiempo de impugnaciones leg\u00edtimas sacrificando, por ejemplo, candidatos de lengua y dedos pipiolos. Casos concretos deciden el favoritismo electoral, sin que ello signifique poner en duda la imparcialidad que exhiben, pero que representan lo que los medios producen. Impresentables candidatos tienen en expresiones toscas la f\u00f3rmula de improvisados novicios impuestos por el dinero y el poder y promovidos por m\u00e1scaras medi\u00e1ticas hechas a pedido del cliente; pues nada puede esperarse de una nula formaci\u00f3n basada \u00fanicamente en memes. Pero esa es la tendencia del perfil actual de los pol\u00edticos que produce la mediocracia, acorde al nivel de un electorado sin m\u00e1s atributos que el estar desubicado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se podr\u00eda arg\u00fcir que son las redes sociales las que producen criticidad frente a los medios, pero precisamente, cuando hablamos de <em>mediocracia<\/em>, no restringimos el concepto a los medios corporativos sino apuntamos a que, incluso las redes sociales, act\u00faan como sus ecos extensivos; por ello los medios pueden alimentarse de las redes sociales y \u00e9stas, no dejar\u00e1n nunca de enajenarse de aqu\u00e9llos, pues la divergencia aparente es, en realidad, su continua, necesaria y mutua referencia. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La mediocracia, dec\u00edamos, es un activador y restaurador del <em>sistema de creencias<\/em> hegem\u00f3nicas que genera toda una plataforma de legitimaci\u00f3n social, desde donde se opera ideol\u00f3gica y pol\u00edticamente para subsumir toda exterioridad en <em>lo mismo<\/em>, es decir, en la verificaci\u00f3n que la opini\u00f3n p\u00fablica admite y legitima lo que la mediocracia ha definido previamente.&nbsp; De ese modo, el poder de interpretaci\u00f3n de la realidad se encuentra inevitablemente contaminado por el tamiz medi\u00e1tico. La pol\u00edtica se privatiza, as\u00ed como la democracia, y este rapto se lo hace en nombre de la \u201clibertad de expresi\u00f3n\u201d. La trampa es perfecta: denunciar a los medios es atentar a la libertad misma<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\">[3]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entremos en tema. Cuando los medios advierten y dan lugar al se\u00f1alado racismo de un candidato o una autoridad, supuestamente vemos la responsabilidad y la virtud de los medios en la denuncia, pero si el imputado es producto de la deformaci\u00f3n medi\u00e1tica (que invade, mediante las preferencias, todos los \u00e1mbitos de la vida individual), lo que vemos, en realidad, es un chivo expiatorio que cargue con todas las culpas que se vac\u00edan en sus espaldas y que hacen hasta rid\u00edculas las suyas propias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El racismo no se disemina por inercia sino por activaci\u00f3n de los dispositivos culturales y educativos (porque los medios <em>de-forman<\/em> la consciencia social informando, educando e \u201cilustrando\u201d) que sostienen el car\u00e1cter estructural de algo que ya no tiene que ver con simples discriminaciones fenot\u00edpicas. Ese tipo de abordaje del racismo, como mera discriminaci\u00f3n fenot\u00edpica, es el menos adecuado para comprender la magnitud de aquello que atraviesa el tu\u00e9tano de una <em>estructura civilizatoria de dominaci\u00f3n<\/em>, expuesta en una <em>clasificaci\u00f3n<\/em> con apariencia social, pero, en definitiva, racial. Y ese contenido esencial, es el que le confiere estabilidad, legitimidad y permanencia, a los postulados de la <em>desigualdad humana<\/em> que sostiene todo proyecto de dominaci\u00f3n exponencial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Desde que apareci\u00f3 el fen\u00f3meno del MAS en la arena pol\u00edtica, y no por cuenta propia, sino como la decantaci\u00f3n de un sujeto emergente que reconfigur\u00f3 el campo pol\u00edtico, manifestando el car\u00e1cter clandestino de una pluralidad nacional dentro de un Estado formateado en la exclusi\u00f3n liberal para beneficio privado de una exigua parte de este pa\u00eds, el racismo se ha ido exacerbando sin que, ni siquiera, el \u201cgobierno del cambio\u201d, haya sabido enfrentarlo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El \u201cgobierno del cambio\u201d y, sobre todo, su \u00e9lite sustitutiva (porque usurp\u00f3 un liderazgo que <em>no<\/em> encarnaba los prop\u00f3sitos de una <em>trasformaci\u00f3n descolonial del Estado<\/em>) no ten\u00eda idea a qu\u00e9 realmente se enfrentaba y, por ello, porque s\u00f3lo atend\u00eda a diagn\u00f3sticos que se detienen en los s\u00edntomas, intent\u00f3 remediar esta problem\u00e1tica estructural del Estado \u2013y su configuraci\u00f3n liberal\u2013 con una acentuaci\u00f3n ingenua y meramente punitiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; El racismo no es una mera discriminaci\u00f3n m\u00e1s, sino el modo c\u00f3mo se instituye un sistema-mundo en la exclusi\u00f3n y la desigualdad. En ese sentido es que se puede exponer al car\u00e1cter ontol\u00f3gico del racismo, incluso para mencionar lo siguiente: no es una discriminaci\u00f3n entre otras, sino el <em>fundamento ontol\u00f3gico<\/em> de todo el conjunto de discriminaciones sist\u00e9micas. Incluso hablando de la divisi\u00f3n internacional del trabajo, el racismo no es un mero dispositivo sino lo que hace posible esta distribuci\u00f3n de roles y funciones y la expansi\u00f3n global del capitalismo. Es decir, sin racismo no habr\u00eda capitalismo. Veamos entonces en qu\u00e9 consiste.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Cuando nos referimos al racismo como racismo ontol\u00f3gico, estamos afirmando que se trata, en primera instancia, de una <em>clasificaci\u00f3n antropol\u00f3gica <\/em>de car\u00e1cter<em> dualista-metaf\u00edsica<\/em>. Posee y se manifiesta como el car\u00e1cter estructurante de la mitolog\u00eda moderna, es decir, configura, justifica y legitima las meta-narrativas (sus convenciones y prejuicios) moderno-occidentales. Sin esta <em>clasificaci\u00f3n antropol\u00f3gica<\/em> no hay justificaci\u00f3n posible del mito civilizatorio moderno, que el capitalismo necesita para legitimar sus pretensiones de dominio y explotaci\u00f3n del trabajo humano, a nivel global.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para que la dominaci\u00f3n se justifique, el discurso de la desigualdad humana (heredada de la tradici\u00f3n imperial de Occidente) recurre a la <em>biologizaci\u00f3n de las diferencias<\/em>. Es por un acto sustitutivo, de car\u00e1cter ontol\u00f3gico, que las v\u00edctimas de la invasi\u00f3n y conquista del Nuevo Mundo, son redefinidas como \u201cinferiores\u201d, legitimando de ese modo, la cobertura civilizatoria de la expansi\u00f3n moderno-capitalista y sus determinaciones dicot\u00f3micas del dise\u00f1o-mundo que se ir\u00e1 imponiendo desde la colonizaci\u00f3n de todo el Abya Yala, convirtiendo a todo lo dominado, como <em>frontera<\/em> <em>perif\u00e9rica<\/em>, de un centro onto-teo-antropol\u00f3gico que establecer\u00e1 la geopol\u00edtica del dise\u00f1o-mundo moderno como <em>centro-periferia<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; <em>Ser<\/em> y constituirse <em>como<\/em> <em>centro<\/em> no es una mera determinaci\u00f3n espacial sino existencial. Porque para <em>ser<\/em> <em>centro<\/em> hay que <em>saberse<\/em> <em>centro<\/em>. Es decir, constituirse en t\u00e9rminos de <em>superioridad ontol\u00f3gica<\/em>, gracias a una <em>transferencia obligada de voluntad de vida<\/em>, produciendo la <em>inferiorizaci\u00f3n antropol\u00f3gica<\/em> del otro extremo de esta relaci\u00f3n. Esto es, para constituirse el dominador en superior debe <em>desconstituir<\/em> la subjetividad de las v\u00edctimas, conden\u00e1ndolas no s\u00f3lo a una miseria material sino espiritual; de tal modo que, hasta ellas acepten y <em>naturalicen<\/em> una condici\u00f3n hist\u00f3rica impuesta. Lo que deviene en supremacismo blanco (que el eurocentrismo redefine ahora, ese supremacismo, como exclusivamente anglosaj\u00f3n), no se refiere a una discriminaci\u00f3n fenot\u00edpica sino, precisamente, al fundamento ontol\u00f3gico que <em>naturaliza<\/em> ese tipo de discriminaci\u00f3n, pero ya en los t\u00e9rminos de una <em>devaluaci\u00f3n absoluta de la humanidad del otro<\/em>, como el <em>no-ser<\/em> de la ontolog\u00eda moderna.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El car\u00e1cter fundamentativo de esta ontolog\u00eda es que constituye y determina tanto, a la objetividad del mundo, como a la subjetividad social. Se instala en el <em>sistema de creencias<\/em> porque es, desde all\u00ed, que se tejen el conjunto de percepciones que producen una subjetividad en correspondencia con una objetividad que constituye un mundo-de-sentido que la geopol\u00edtica se encarga de afirmar, tanto en la disposici\u00f3n dicot\u00f3mica del dise\u00f1o global como en el propio sentido com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero no se presenta como un mero prejuicio sino como la <em>naturalizaci\u00f3n<\/em> <em>de la desigualdad<\/em> en el propio <em>sistema de creencias<\/em> de los individuos, constituidos ahora en consciencia o subjetividad social. El conjunto de especulaciones que se barajan en la agenda medi\u00e1tica, apuntan ciegamente a explicaciones que s\u00f3lo confirman esa <em>naturalizaci\u00f3n<\/em> en los limitados enfoques de sus an\u00e1lisis, que obvian el asunto, porque eso les sirve para acentuar una <em>selectividad<\/em> que responde a los prejuicios sociales, instalados en la opini\u00f3n p\u00fablica como plataforma aduanera de exclusi\u00f3n social, econ\u00f3mica y pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El asunto entonces no se dirime en la \u201cdiscriminaci\u00f3n\u201d o la retractaci\u00f3n. Hoy en d\u00eda, la aporofobia decanta el racismo en un se\u00f1alamiento p\u00fablico, que las redes sociales diseminan, porque es lo que \u201chonestamente\u201d piensa y cree una parte considerable de nuestros pa\u00edses. Tratando el asunto como una discriminaci\u00f3n de intolerancia fenot\u00edpica, reduce su tratamiento a un reclamo moralista. Este reduccionismo hace que se crea (y as\u00ed lo entendi\u00f3 el \u201cgobierno del cambio\u201d) que, por medio de la educaci\u00f3n, se pueden superar los prejuicios, siempre en una concepci\u00f3n lineal optimista que cree que siempre se asciende evolutivamente a lo mejor (el presente cuestiona ese optimismo en la producci\u00f3n de individuos que, a pesar de toda la informaci\u00f3n que posean, son receptores de ideolog\u00edas que, como el fascismo, se cre\u00edan superadas). Un siglo de reformas pedag\u00f3gicas s\u00f3lo demuestra que el propio sistema educativo es tan racista como la educaci\u00f3n que se imparte.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es sintom\u00e1tico que casi todo el conglomerado acad\u00e9mico e intelectual no sabe c\u00f3mo salir metodol\u00f3gica y epistemol\u00f3gicamente del moralismo racista. Reducido a discriminaci\u00f3n fenot\u00edpica, no entienden lo que significa <em>estructural<\/em>. El sistema-mundo moderno es inconcebible sin el racismo, el dise\u00f1o geopol\u00edtico centro-periferia tampoco, as\u00ed como el capitalismo. Resituar al racismo como anterioridad l\u00f3gica a todas estas determinaciones hace que su precisi\u00f3n, en cuanto <em>clasificaci\u00f3n antropol\u00f3gica<\/em>, le d\u00e9 mayor consistencia a la cr\u00edtica a esa continuidad heterog\u00e9nea del <em>discurso de la desigualdad humana<\/em> que caracteriza a la tradici\u00f3n occidental; pero, sobre todo, hace posible desmontar el <em>mito civilizatorio<\/em>, con el cual, el proyecto moderno se instala como la metaf\u00edsica de las narrativas dicot\u00f3micas que inaugura, impulsa y desarrolla la modernizaci\u00f3n como forma de vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dec\u00edamos que <em>ser<\/em> <em>centro<\/em> es <em>saberse<\/em> <em>centro<\/em>. Esto significa <em>saberse superior<\/em> en un mundo cuyo dise\u00f1o establece una cartograf\u00eda existencial. Porque <em>centro<\/em> y <em>periferia<\/em> se constituyen en todo un marco hermene\u00fatico que interpreta la realidad desde un <em>humanismo selectivo de car\u00e1cter excluyente<\/em>, dise\u00f1ado para legitimar en el <em>sistema de creencias<\/em> y en la subjetividad social, exclusivamente, los mitos modernos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando nuestros Estados asumen el modelo liberal de Estado-naci\u00f3n, asumen tambi\u00e9n todo el universo de prejuicios de los mitos modernos. Las consecuencias han sido y son fatales para nuestra propia sobrevivencia como naciones. La propia concepci\u00f3n del \u201cEstado aparente\u201d viene determinada por esta <em>clasificaci\u00f3n cartogr\u00e1fico-existencial<\/em> que reordena el sistema-mundo bajo el dise\u00f1o <em>centro-periferia<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es, en esos t\u00e9rminos que, el racismo, es un ordenador, distribuidor y dise\u00f1ador de los roles y competencias sociales, econ\u00f3micas y pol\u00edticas a nivel global. En ese sentido, los Estados perif\u00e9ricos, arrinconados en las <em>fronteras aduanero-antropol\u00f3gicas<\/em>, se ven a s\u00ed mismos como obligados a demostrarle al <em>centro<\/em> sus compromisos por acercarse y ser fiel a la imagen que, de humanidad, promueve el <em>centro<\/em>, y la <em>periferia<\/em> se obliga a ejecutar y consumar, por todos los medios posibles (y hasta en contra de su propia existencia, o sea, argumentar contra s\u00ed misma).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La <em>clasificaci\u00f3n<\/em> entonces no es nada inocente y produce Estados a imagen y semejanza de un <em>humanismo excluyente<\/em> que define la vida y la muerte. Por eso el racismo no es una discriminaci\u00f3n entre otras sino constituye estructura existencial en el propio <em>sistema de creencias<\/em> de la subjetividad moderna. Tampoco es algo superado porque el sistema-mundo necesita del justificativo ontol\u00f3gico-humanista de la <em>negaci\u00f3n absoluta<\/em> <em>de la humanidad<\/em> de los excluidos, para iniciar siempre nuevos procesos de acumulaci\u00f3n a costa de la vida de las v\u00edctimas de la expansi\u00f3n civilizatoria moderno-occidental.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso, es en momentos de crisis sist\u00e9mica que el capitalismo vuelve al relato de las dicotom\u00edas modernas para impulsar nuevos ciclos de concentraci\u00f3n de riqueza global a partir de literales \u201ccruzadas\u201d contra enemigos se\u00f1alizados como hostiles que, seg\u00fan los c\u00e1nones racistas, desaf\u00edan, niegan y constituyen un \u201cpeligro para la humanidad\u201d (como dec\u00eda un padre del empirismo: John Locke). El argumento funciona porque responde al fundamento \u00faltimo de legitimaci\u00f3n civilizatoria que la modernidad renueva para justificarse como el \u201c\u00fanico mundo posible y deseable\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El <em>there is no alternative<\/em> tiene esa funci\u00f3n, as\u00ed como el \u201cfin de la historia\u201d y el \u201cchoque de civilizaciones\u201d<a href=\"#_ftn4\" id=\"_ftnref4\">[4]<\/a>. Desde los mitos modernos, instalados como racionalidad \u00fanica, verdadera y universal, s\u00f3lo el capitalismo es posible, incluso en t\u00e9rminos teol\u00f3gicos y, por ello, negarse a aceptarlo constituye un <em>deicidio<\/em>, cuyo \u00fanico castigo posible es el genocidio y el exterminio (como el que sucede actualmente en Gaza, pero el que sufrieron tambi\u00e9n nuestros ancestros \u2013y siguen sufriendo pueblos y naciones enteras- en la invasi\u00f3n y conquista de Am\u00e9rica).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto nos lleva a desenmascarar al racismo como el <em>mito fundante y fundacional de la modernidad<\/em>. Sin \u00e9l es imposible la contundencia de su r\u00e1pida y consistente expansi\u00f3n. Este mito, de la <em>superioridad<\/em> blanca frente a la <em>inferioridad<\/em> de todos los dem\u00e1s, ha demostrado ser la mejor forma de mostrar como innegable la <em>biologizaci\u00f3n de las diferencias<\/em> y, de ese modo, darles permanencia y consistencia a las relaciones racistas del poder, tanto nacional como global. Es en este punto, donde se podr\u00e1 comprender por qu\u00e9 una \u201cpol\u00edtica del odio\u201d no nace de la nada sino constituye la activaci\u00f3n del racismo estructural que permea la subjetividad social (sobre todo la urbana).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De ese modo el <em>centro<\/em> le impide a la <em>periferia<\/em> una superaci\u00f3n de sus condiciones de subdesarrollo. Haci\u00e9ndole creer que aquello se debe a su \u201cpropio atraso\u201d, condena a la <em>periferia<\/em> a una patolog\u00eda cr\u00f3nica: aspirar a ser lo que no es y despreciar lo que s\u00ed es. Por eso se condena al car\u00e1cter dependiente de asumir un proyecto de vida que no nace nunca de lo propio, condici\u00f3n b\u00e1sica de <em>ser para s\u00ed<\/em>, y desarrollar un proyecto propio de vida y no depender hasta la capitulaci\u00f3n de su soberan\u00eda; frente un <em>centro<\/em> que, en los hechos, subdesarrolla las propias posibilidades de la <em>periferia<\/em> para dejar de ser <em>periferia subdesarrollada<\/em> que, en esta l\u00f3gica de aprovechamiento unilateral, se condena a s\u00ed misma, a costear y financiar el desarrollo exclusivo del <em>centro<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ello llegamos a la siguiente constataci\u00f3n: el dise\u00f1o geopol\u00edtico centro-periferia es adem\u00e1s un dise\u00f1o antropol\u00f3gico que promueve un <em>humanismo selectivo y excluyente<\/em>. Es tambi\u00e9n ontol\u00f3gico porque define las fronteras del <em>ser<\/em> y del <em>no-ser<\/em>, de lo que es posible y lo que no. Y arriba a redefinir una cartograf\u00eda teol\u00f3gica donde el centro es la morada del bien y, <em>el centro del centro<\/em>, constituido en el <em>santo sanctorum<\/em>, es el templo financiero donde se <em>exp\u00edan los pecados de todo el<\/em> <em>\u00e1mbito perif\u00e9rico<\/em>, o sea, la deuda infinita (por representar una \u201camenaza a la humanidad\u201d) que se transfiere, del sur al norte, como moneda de pago por la absoluci\u00f3n divina.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso la <em>colonialidad<\/em> <em>moderna<\/em> no puede entenderse desde las determinaciones cl\u00e1sicas de colonialismo anterior. La transferencia no es una mera tributaci\u00f3n econ\u00f3mica. Es m\u00e1s, si de tributaci\u00f3n hablamos, lo que <em>la<\/em> <em>periferia<\/em> <em>transfiere<\/em> es una autentica cesi\u00f3n de <em>voluntad de vida<\/em>. Por eso conviene redefinir el concepto de <em>colonialidad<\/em> y mostrar que <em>es la<\/em> <em>periferia<\/em>, en esta suerte de dial\u00e9ctica negativa, la que <em>cede voluntad de poder<\/em>, o sea,<em> voluntad de vida al centro<\/em>. Ese <em>plus<\/em> es lo que alimenta y <em>da vida<\/em> al poder real global. Ese acto de <em>transferencia unilateral<\/em> que hace la <em>periferia<\/em> al <em>centro mundial<\/em>, o sea, imperial, es producto de esa <em>renuncia<\/em> que produce la <em>capitulaci\u00f3n absoluta de la periferia<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso el \u201cEstado aparente\u201d es producto de esta cesi\u00f3n; porque<em> transfiriendo soberan\u00eda real<\/em> al centro, s\u00f3lo puede evidenciar una soberan\u00eda de car\u00e1cter formal, incluso hasta postiza. En esa capitulaci\u00f3n de la soberan\u00eda se expresa la renuncia a la vocaci\u00f3n de poder de las \u00e9lites; porque son ellas las encargadas de esa <em>transferencia<\/em>, demostrando, de ese modo, haber sido formateadas en la <em>dependencia como forma de vida<\/em>, incluso como \u201celite revolucionaria\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A eso llamamos <em>colonialidad subjetivada<\/em>. Cuando la dependencia se encuentra ya <em>naturalizada<\/em>, \u00e9sta consiste en aspirar a ser como el <em>centro<\/em>, o sea, ser admitido, seg\u00fan las prerrogativas del <em>centro<\/em>. Pero el precio de esta admisi\u00f3n, en tanto ilusi\u00f3n de inclusi\u00f3n, es <em>renunciar a ser centro de s\u00ed mismo<\/em> y condenarse a ser <em>consciencia perif\u00e9rico-satelital<\/em>. De este modo, el <em>centro<\/em> puede reponer siempre su hegemon\u00eda, en esta apuesta hasta fat\u00eddica que hace la <em>periferia<\/em>, con la complicidad hasta comedida de las propias \u00e9lites con <em>consciencia perif\u00e9rico-satelital<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso las verdaderamente colonizadas son las \u00e9lites, incluso las \u201crevolucionarias\u201d, y eso es lo que presenciamos en Bolivia, en el propio \u201cgobierno del cambio\u201d, pues la propia \u00e9lite pol\u00edtica que deb\u00eda impulsar la transformaci\u00f3n del Estado, acab\u00f3 capitulando al formateo colonial para ceder el poder pol\u00edtico a un nuevo retorno del se\u00f1orialismo olig\u00e1rquico, y su \u201cjuramento de superioridad sobre los indios\u201d. Y esta vez, ya no con golpe, como en el 2019, sino de \u201cmodo democr\u00e1tico\u201d; una vez que el propio MAS se deshizo en una lucha intestina que, sospechosamente, sirvi\u00f3 muy bien a una <em>transferencia de legitimidad<\/em><a href=\"#_ftn5\" id=\"_ftnref5\">[5]<\/a>, que dej\u00f3 al campo popular sin posibilidades de constituirse en bloque y hasta hu\u00e9rfano de toda representaci\u00f3n pol\u00edtica.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese \u201cjuramento de superioridad\u201d es el prejuicio olig\u00e1rquico desde donde se activa el racismo en nuestro pa\u00eds. Y los principales operadores de esa activaci\u00f3n son los medios de comunicaci\u00f3n convertidos en poder corporativo, al servicio de la reposici\u00f3n del orden social racializado. Por eso la mediocracia, en nuestros pa\u00edses, tiene fines determinados por la vigencia existencial de las oligarqu\u00edas. Por eso el ensa\u00f1amiento decisivo contra el MAS y el Evo, en tanto referencia del <em>indio convertido en horizonte pol\u00edtico<\/em>, puede ser entendido como la resistencia sist\u00e9mica del orden racializado de un Estado y una sociedad con <em>consciencia perif\u00e9rico-satelital<\/em>, que vive exclusivamente en la ilusi\u00f3n de <em>ser admitido<\/em> por el <em>centro imperial<\/em> (aunque eso le cueste su propia existencia<a href=\"#_ftn6\" id=\"_ftnref6\">[6]<\/a>).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De ese modo, el dise\u00f1o <em>centro-periferia<\/em> excede la consideraci\u00f3n exclusivamente geopol\u00edtica y se convierte en referencia de una <em>clasificaci\u00f3n antropol\u00f3gica<\/em> y su consecuente <em>humanismo selectivo y excluyente<\/em>, que hace posible la estabilidad del sistema-mundo moderno, de sus l\u00f3gicas de autoridad y dominaci\u00f3n sobre el <em>cord\u00f3n perif\u00e9rico<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El fracaso de las opciones ind\u00edgena-populares vienen, de este modo, mediados por la activaci\u00f3n de los miedos, prejuicios y relatos sociales que tienen, a los medios de comunicaci\u00f3n, como los ideales operadores pol\u00edticos de las opciones olig\u00e1rquicas. La propia defenestraci\u00f3n del Evo fue producto de la propaganda medi\u00e1tica que, al inventar un monstruo, vaciaron en \u00e9ste todo el desprecio social de un pa\u00eds donde la injusticia y la desigualdad se hallan <em>naturalizadas<\/em> en el imaginario social (siendo el indio y, sobre todo, <em>lo<\/em> indio, lo sospechoso de todo desaf\u00edo al orden). Por eso la consigna de \u201corden, paz y trabajo\u201d es el refugio de la moralidad del sistema, donde el indio (siendo <em>el otro<\/em>, el excluido) es la imagen del desorden, la violencia y la pereza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tendencia fascista actual de la subjetividad social, encuentra en los medios la confirmaci\u00f3n de todo su universo de prejuicios y su <em>sistema de creencias<\/em> y, de ese modo, estar\u00e1 dispuesta a aceptar la austeridad y el disciplinamiento que, con el indio en el poder, jam\u00e1s lo har\u00e1; teniendo adem\u00e1s la premisa ideol\u00f3gica de que toda la culpa es de los indios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entonces f\u00e1cilmente creer\u00e1 que el financiamiento externo es el necesario tramite de salvaci\u00f3n nacional; que lo decisivo es una producci\u00f3n funcionalizada para la exportaci\u00f3n y que no importan los costos, siempre y cuando estos se descarguen en los mismos de siempre, en aquellos cuya humanidad siempre ser\u00e1 cuestionada. Por eso la idiosincrasia urbana se constituye en base de reclutamiento de los prejuicios olig\u00e1rquicos, legitimando el poder de intereses corporativos que, a nombre de meritocracia, instituye un poder pol\u00edtico como fiel administrador de sus prerrogativas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La soberan\u00eda nacional deja de tener significaci\u00f3n y se hace relativa a las necesidades de la geoeconom\u00eda de la moneda imperial y, de ese modo, reafirma nuestra dependencia por <em>transferencia sistem\u00e1tica de valor<\/em>. Cuyo valor es literal <em>voluntad de vida<\/em> de nuestros pueblos y la propia naturaleza, subsumidas como simples mediaciones de esa <em>transferencia<\/em>. Para eso sirve el racismo al mercado global y al dise\u00f1o geopol\u00edtico que diagrama el poder imperial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El racismo como discriminaci\u00f3n fenot\u00edpica no sabe decir nada al respecto, porque esa discriminaci\u00f3n es apenas un efecto de las consecuencias de un <em>humanismo excluyente<\/em>. Cuando el neoliberalismo <em>naturaliza<\/em> en la subjetividad social, aquella idea de que la ineficiencia y la corrupci\u00f3n son patrimonios de lo p\u00fablico y estatal, demoniza toda apuesta de la democratizaci\u00f3n de los bienes comunes, porque estos no pueden compartirse con quienes ri\u00f1en con la humanidad; de ese modo la privatizaci\u00f3n de los bienes comunes se justifica, siendo y expresando toda una metaf\u00edsica que leg\u00edtima la religiosidad del capital y la consecuente privatizaci\u00f3n de todos los \u00e1mbitos de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El lucro ya no es lucro sino la ganancia concebida ahora como una bendici\u00f3n que santifica el emprendimiento privado y restaura la fe en el mercado. Esto conduce a un nihilismo del mercado que cree s\u00f3lo en s\u00ed mismo, incluso por sobre todo derecho. En ese sentido, los \u201cderechos humanos\u201d, ahora como derechos liberales, s\u00f3lo pueden interpretarse como derechos burgueses y, para acceder a ellos, uno mismo se hace \u201ccapital humano\u201d, separado del resto que no hace mercado, o sea, de los \u201cenemigos de la sociedad\u201d, es decir, de la humanidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto es lo que <em>venden<\/em> los medios. La mediatizaci\u00f3n de la pol\u00edtica tiene que ver, m\u00e1s que su conversi\u00f3n en una mercanc\u00eda m\u00e1s, en la operatividad de ser un ejecutor de los relatos ideol\u00f3gicos que cohesionan un tejido social en correspondencia con el sistema de valores sociales que tiene que irse renovando en todo contexto, sobre todo en los m\u00e1s cr\u00edticos, aquellos que <em>alteran<\/em> la cosmogon\u00eda y la cosmolog\u00eda social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El orden social (el sistema de roles y funciones, o sea, de suertes y destinos) depende de esta no alteraci\u00f3n. La estabilidad del sistema, entonces, no se demuestra en el orden racional, sino que se afirma y reafirma en el m\u00edtico-simb\u00f3lico. Y en las coyunturas cr\u00edticas post segunda guerra mundial, el sistema, para su propia conservaci\u00f3n, ha estado reformulando esta recurrencia en la teolog\u00eda cristiana evang\u00e9lica. Asunto que la izquierda ha perdido de vista, gracias al profundo secularismo iluminista que cree que los mitos y las religiones son algo ya superado (y que toda religi\u00f3n es un opio). Fieles herederos del iluminismo del \u201csiglo de las luces\u201d, su eurocentrismo ha desarmado completamente sus capacidades cr\u00edticas de desentra\u00f1ar el misterio de la dominaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los movimientos neofascistas que se han diseminado por toda Latinoam\u00e9rica, han sido tambi\u00e9n impulsados por la \u201cteolog\u00eda de la prosperidad\u201d que, al acabar con la \u201cteolog\u00eda de la liberaci\u00f3n\u201d y la <em>opci\u00f3n por los pobres<\/em>, ha dejado a los pueblos inermes ante la avalancha de la propaganda cristiana que, de promover la bendici\u00f3n de la riqueza y los ricos, ha pasado a la <em>demonizaci\u00f3n de la religiosidad popular y la espiritualidad ancestral<\/em>, dejando sin posibilidades de reconstituci\u00f3n de la subjetividad de nuestros pueblos y a merced de los valores y las creencias burgu\u00e9s-capitalistas (sin que el ate\u00edsmo althusseriano-marxista pueda decir algo).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las consecuencias pol\u00edticas son nefastas, produciendo no s\u00f3lo la aporofobia sino el pasaje del milenarismo a nihilismo. Por eso asistimos a la proliferaci\u00f3n de la \u201cpol\u00edtica del odio\u201d. En t\u00e9rminos fundamentalistas cristianos, quienes alteran el orden divino son <em>deicidas<\/em> y, con la acentuaci\u00f3n del <em>humanismo excluyente<\/em>, son \u201cenemigos de la humanidad\u201d; entendida ahora \u2013la humanidad que s\u00f3lo puede ser cristiana\u2013 como el resto apocal\u00edptico de las huestes celestiales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En eso deviene la \u201creligi\u00f3n del amor\u201d que constituye el n\u00facleo \u00e9tico-m\u00edtico de la tradici\u00f3n imperial occidental. Por eso los inquisidores pod\u00edan creer que matando a los infieles \u201cpor amor\u201d, salvaban sus almas del mal. Esa es la tradici\u00f3n sacrificial medieval que disemina la modernidad en los fetiches sustitutivos que remplazan al Dios cristiano por <em>el desarrollo y el progreso<\/em>. Los \u201cenemigos de la sociedad\u201d, o sea, los \u201cenemigos de la humanidad\u201d son \u201cenemigos de Cristo\u201d, o sea, \u201cenemigos de Dios\u201d. Esa es la justificaci\u00f3n \u00faltima de la \u201cpol\u00edtica del odio\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La izquierda, fiel a la tradici\u00f3n aristocr\u00e1tica occidental de desprecio al pueblo, si bien asume esto en la acentuaci\u00f3n de un paternalismo verticalista, no deja de ver al pueblo como a un objeto sin capacidades de liberaci\u00f3n y menos de dirigencia. Pero lo que nos sugiere y enfrenta esta coyuntura de reposicionamiento neofascista (ya sea en su forma de \u201clibertarios\u201d, \u201ctrumpistas\u201d, \u201cpititas\u201d, etc.) es algo que nunca se hab\u00eda planteado y que Franz Hinkelammert, al final de su vida, propuso: \u201cno se trata s\u00f3lo de liberar a las v\u00edctimas sino de liberar tambi\u00e9n al dominador\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los medios convirtieron al Evo en un monstruo, y los \u201cpititas\u201d y toda la idiosincrasia social lo ve de ese modo. Pero al hacerlo y, de eso, no toman consciencia, es que, produciendo un monstruo, ellos mismos de hacen monstruos. Y eso lo demuestran los \u201chaters\u201d en las redes sociales, donde expresan su incapacidad de argumentaci\u00f3n racional, s\u00f3lo de odio visceral. En tal situaci\u00f3n se hace casi imposible la restauraci\u00f3n de criterios \u00e9ticos que restituyan las coordenadas morales, en una sociedad presa de prejuicios y relatos que s\u00f3lo afirman las prerrogativas olig\u00e1rquicas en desmedro de sus propias naciones. Pero ese es el \u00fanico modo: restaurando criterios \u00e9ticos que restituyan las coordenadas morales, es que una sociedad pueda alcanzar la convivencia (para que la vida humana valga m\u00e1s que el beneficio y la compasi\u00f3n derrote a la indiferencia, hay que redefinir lo humano y el humanismo). En eso consiste una revoluci\u00f3n democr\u00e1tica, cultural y pedag\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No se trata s\u00f3lo de cambar las condiciones econ\u00f3micas sino de apuntar a una nueva forma de vida. Pero para eso hay que restaurar la fe, la confianza y la esperanza que le da materialidad a todo horizonte ut\u00f3pico. \u00c9ste s\u00f3lo acontece si se lo desea; de ese modo se lo impulsa y se generan las mediaciones necesarias para su realizaci\u00f3n. Si hay principios en la pol\u00edtica, uno de estos <em>debe<\/em> ser el <em>principio esperanza<\/em>, m\u00e1s all\u00e1 de toda pol\u00edtica reducida a su recortado proceder estrat\u00e9gico-instrumental. Pero esto, a su vez, s\u00f3lo podr\u00eda ser producto de una nueva antropolog\u00eda que recupere el <em>humanismo del otro hombre<\/em>, en los t\u00e9rminos de <em>servicio trascendente<\/em> a la voz y hasta al grito de los excluidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El racismo es la <em>negaci\u00f3n absoluta de la humanidad del otro<\/em>. Por ello da lugar, porque lo justifica, a la negaci\u00f3n, aniquilaci\u00f3n y al genocidio de los excluidos, vistos como \u201cenemigos de la sociedad\u201d, o sea, \u201cenemigos de la humanidad\u201d, o sea, \u201cenemigos del Dios del amor\u201d. Por eso, en nombre de ese \u201camor\u201d, se puede cometer los cr\u00edmenes m\u00e1s espantosos y demenciales; porque ese \u201camor\u201d \u2013representando ya la absoluta inversi\u00f3n de lo m\u00e1s sublime\u2013 lo permite y lo justifica. Liberar al dominador significa eso: ponerlo en evidencia, enfrentarlo, en su propia autocontradicci\u00f3n; porque la dominaci\u00f3n es una l\u00f3gica, una racionalidad y, si bien, hay personificaciones que ejecutan la dominaci\u00f3n, el problema es la base social que legitima la dominaci\u00f3n, la injusticia y la exclusi\u00f3n estructural.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque el problema es que, lo que acontece en Gaza, por ejemplo, sea subsumido como un espect\u00e1culo para la propia consciencia social (de lo cual no escapan los intelectuales y analistas piroman\u00edacos que pretenden atizar conflictos s\u00f3lo para la corroboraci\u00f3n de sus hip\u00f3tesis peregrinas, o sea, hacer de la vida de las v\u00edctimas, laboratorios anal\u00edticos de contemplaci\u00f3n te\u00f3rica).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ayer el gobierno boliviano ya se estren\u00f3, en apenas un mes, con sus primera dos v\u00edctimas. Pobres, como es costumbre, que reclaman y rechazan ser dep\u00f3sito de los residuos citadinos, fueron objeto de una de tantas masacres, ante la mirada indolente de toda una sociedad que hasta aplaude usar armas letales contra los \u201cindeseables\u201d; los que \u201chuelen mal\u201d porque cargan con <em>nuestras<\/em> basuras y miserias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos deben madrugar, cada d\u00eda, para llevar el pan a sus hijos, pero para la sociedad y las \u201cbuena familias\u201d, son vagos; marchan, bloquean y gritan para que la sordera del poder escuche la pena que duele vivir, pero para los medios son terroristas y hasta son cercados y acribillados por la polic\u00eda y el ej\u00e9rcito, pero sus titulares repiten y repiten hasta convencernos: \u201cse mataron entre ellos mismos\u201d. Desde la conquista escuchamos la misma justificaci\u00f3n; porque as\u00ed se lavan las manos y las consciencias. Neg\u00e1ndoles su humanidad, se les niega todo derecho y, de ese modo, se limpia el mundo y se restaura el orden.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese orden republicano, de un pa\u00eds de amos y patrones, es lo que busca restaurarse ante la osad\u00eda de los indios: pretender un pa\u00eds entre iguales. En este posible desenlace del derrumbe del Estado plurinacional \u2013donde ya la izquierda perdi\u00f3 todo sentido hist\u00f3rico<a href=\"#_ftn7\" id=\"_ftnref7\">[7]<\/a>\u2013, puede que nos encontremos presenciando y enfrentando el primer cap\u00edtulo de \u00e9ste. Si es as\u00ed, el pueblo tendr\u00e1 tambi\u00e9n que depurar su propio horizonte de expectativas y advertir que ya no se puede ni se debe insistir en la direcci\u00f3n que el mundo ha adquirido desde hace cinco siglos y que nos ha conducido a esta \u201ccrisis civilizatoria\u201d que, como <em>crisis de racionalidad<\/em> nos ha dejado en la orfandad del nihilismo actual, donde ya no hay motor ut\u00f3pico que nos devuelva apetencia hist\u00f3rica de porvenir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El fin de todo ya no estremece sino hasta se lo desea. El fin de la historia no significar\u00e1 vivir en el presente sino el fin de todo. S\u00f3lo los m\u00e1s negados y excluidos, las v\u00edctimas del <em>reino de este mundo<\/em>, nos podr\u00e1n devolver, desde su memoria ancestral, las condiciones para el reencuentro con la vida. El fin de una civilizaci\u00f3n de la muerte, como la moderna, necesita por eso de gigantograf\u00edas, iluminaci\u00f3n, propaganda y espect\u00e1culo, porque vive de lo que no tiene y debe de usurparlo todo, a lo que s\u00ed tiene vida verdadera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a>La Paz, Chuquiago Marka, 9 de diciembre de 2025<br>Rafael Bautista S., es autor de:<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El \u00c1ngel de la Historia, volumen II:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La disputa del arco sudamericano y<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>la geopol\u00edtica del reinicio global.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dirige \u201cel taller de la descolonizaci\u00f3n\u201d<br><a href=\"mailto:rafaelcorso@yahoo.com\">rafaelcorso@yahoo.com<\/a><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> Los medios han hecho de la ciencia pol\u00edtica un g\u00e9nero literario, y los c\u00e1ndidos \u201canalistas\u201d certifican esa nigromancia basando la construcci\u00f3n de hip\u00f3tesis o proyecciones emp\u00edricas sobre una ficci\u00f3n: la encuesta electoral como dato manipulado. La ciencia degenera en pseudociencia, pues toma, <em>como realidad<\/em>, la invenci\u00f3n que produce la mediocracia. Por eso los fascistas pueden aparecer como \u201cdem\u00f3cratas\u201d, porque el voto (del que hacen \u201cbandera de la democracia\u201d) ya no es m\u00e1s la genuina expresi\u00f3n popular sino el desplazamiento que hace el cuarto poder de todo lo democr\u00e1tico; de ese modo se instala la ficci\u00f3n misma como verdad y al an\u00e1lisis pol\u00edtico s\u00f3lo saber decir am\u00e9n a semejante fraude.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> Cuando sucede lo contrario, es cuando activan todos sus dispositivos para deslegitimar la anomal\u00eda o, cuando tal anomal\u00eda no desdice sus preceptos, movilizan a toda su planta de analistas para \u201cnormalizar\u201d la anomal\u00eda en \u201csingularidad\u201d y <em>transferir todo equ\u00edvoco a una realidad imperfecta<\/em>. As\u00ed act\u00faa todo aquel que obedece a un \u201cmodelo ideal de funcionamiento perfecto\u201d y no respeta la <em>preeminencia<\/em> de la propia realidad. Los analistas piensan en \u201cmodelos ideales\u201d, no piensan lo que debieran pensar: la realidad y sus complejidades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> Por eso tambi\u00e9n se entiende que los medios no quieren ning\u00fan tipo de <em>regulaci\u00f3n p\u00fablica<\/em>. Como un brazo extensivo y operativo de la l\u00f3gica y el automatismo del mercado, su libertad (amparada en el concepto de \u201clibertad de expresi\u00f3n\u201d) se la concibe como irrestricta y por encima de todo bien p\u00fablico. El car\u00e1cter privativo de este supuesto derecho significa s\u00f3lo el abuso de unos privilegios que, en su auto referencialidad, se lo dan a s\u00ed mismos, por encima de todo bien p\u00fablico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref4\" id=\"_ftn4\">[4]<\/a> El orden secuencial no es casual y nos muestra el c\u00f3mo Occidente ha venido interpretando su propia decadencia desde su mirada provinciana. El que <em>no haya alternativas<\/em> era una afirmaci\u00f3n ante la imposici\u00f3n \u2013que se cre\u00eda absoluta\u2013 del neoliberalismo y el orden unipolar; declaraci\u00f3n jubilosa y amenazante que la pronunci\u00f3 Margaret Thatcher, en el contexto de las huelgas mineras de 1984-85. Si <em>no hay alternativas<\/em>, entonces llegamos al <em>fin de la historia<\/em>, tal como lo sugiere Francis Fukuyama, en el libro hom\u00f3nimo (<em>The End of History and the Last Man<\/em>, 1992), que parte de un ensayo de 1989, para la revista de asuntos internacionales The National Interest; donde se arg\u00fc\u00eda el triunfo de la democracia liberal sobre el fin del comunismo. Esta visi\u00f3n se remata con el concepto del <em>choque<\/em>, envuelta en la famosa \u201ctrampa de Tuc\u00eddides\u201d (que es, en \u00faltima instancia, lo que todo Imperio teme), que los think tanks imperiales ya avizoraban ante un mundo que ya no comprend\u00edan y que empezaba a escaparse de su control. El <em>choque de civilizaciones<\/em> fue formulado en un art\u00edculo de Samuel P. Huntington, publicado en la revista estadounidense Foreign Affairs en 1993, para despu\u00e9s aparecer como libro en 1999: <em>The Clash of Civilizations and the Remaking of World Order<\/em>. \u200b<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref5\" id=\"_ftn5\">[5]<\/a> Sucede en pol\u00edtica como suele se\u00f1alarse en f\u00edsica, a prop\u00f3sito de la energ\u00eda: as\u00ed como la energ\u00eda no se destruye sino se transforma, as\u00ed tambi\u00e9n la legitimidad no desaparece sino se transfiere; y en nuestro caso, la izquierda que coopt\u00f3 al MAS y al proyecto popular, por su propio err\u00e1tico manejo de la hegemon\u00eda lograda, hizo que la <em>transferencia de legitimidad<\/em>, la reciba de modo inmerecido, la derecha pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref6\" id=\"_ftn6\">[6]<\/a> Por eso Kissinger se\u00f1alaba y puede leerse esta confesi\u00f3n en esa perspectiva: \u201cser enemigo de USA es peligroso, pero ser su amigo es fatal\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref7\" id=\"_ftn7\">[7]<\/a> Si la izquierda no se resignifica a s\u00ed misma (adem\u00e1s, ya no desde su compendio pasado, sino a la luz del nuevo tipo de mundo que se est\u00e1 redefiniendo, ya no en los t\u00e9rminos moderno-occidentales), dejar\u00e1 de tener sentido en la taxonom\u00eda pol\u00edtica. Entonces deber\u00e1, de modo autocritico, sopesar su lugar pol\u00edtico y responder a la m\u00e1s crucial de las preguntas: una vez que no haya, en los t\u00e9rminos decimon\u00f3nicos, el sujeto hist\u00f3rico que deb\u00eda ser vanguardia de la revoluci\u00f3n, \u00bfvaldr\u00e1 la pena, tendr\u00e1 alg\u00fan sentido, todav\u00eda autodenominarse de izquierda y, si es posible, en qu\u00e9 t\u00e9rminos?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Rafael Bautista S. El triunfo que logr\u00f3 la derecha en Bolivia destapa no s\u00f3lo el fraude medi\u00e1tico (cuya parcializaci\u00f3n ya es demasiado burda) sino tambi\u00e9n los estrechos discernimientos de sus analistas que, abanicando sus divagaciones en cadena nacional, s\u00f3lo acuden a monsergas y lugares [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2464,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"1\ufe0f\u20e3 Los mismos par\u00e1sitos de siempre controlan la prensa como un arma, apuntada contra el pueblo mientras ellos se reparten el pa\u00eds a pedazos.\n\n2\ufe0f\u20e3 Los medios no informan: ejecutan. 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