Gobierno y petroleras huyeron de inspección judicial en Tariquía tras ser descubiertos trabajando durante la pausa ecológica

Gobierno y petroleras huyeron de inspección judicial en Tariquía tras ser descubiertos trabajando durante la pausa ecológica

En un acto de cobardía y admisión de culpa, representantes del Gobierno y de las petroleras YPFB y Petrobras huyeron de la inspección judicial en Tariquía, justo cuando el juez agroambiental y los defensores de la reserva descubrían las pruebas de que siguieron trabajando ilegalmente durante la pausa ecológica.

Lo que debía ser una inspección técnica para verificar el cumplimiento de una orden judicial se convirtió en una bochornosa estampida de funcionarios que abandonaron la audiencia en pleno monte para no responder por las “obras civiles”, “estaqueados” y “caminos” que evidencian la violación a la medida cautelar.

La estampida de los culpables: “Todos se fueron”

La inspección, que se realizó este jueves en la zona del pozo Domo Oso X-3, estuvo marcada por la obstrucción desde el inicio. Según relató el abogado y activista José Humacata, los ministerios de Hidrocarburos y Medio Ambiente, YPFB e incluso la Procuraduría General del Estado intentaron suspender la audiencia.

Al no lograrlo, participaron en la caminata de cinco horas hasta el punto de perforación. Sin embargo, cuando el juez y los comunarios comenzaron a encontrar los vestigios de los trabajos realizados durante la pausa —como amojonamientos topográficos y la apertura de sendas—, la comitiva estatal se esfumó.

“Todos los personeros de YPFB, Obras Públicas, todos, prácticamente se fueron, abandonaron la audiencia”, denunció Humacata. Fernando Velarde, abogado del Colegio de Abogados que patrocina al comité de defensa, confirmó la fuga: “En el momento en que tendrían que haber estado, han desaparecido todos los personeros gubernamentales”.

El abandono fue tan flagrante que el juez tuvo que tomar lista para constatar oficialmente quiénes habían huido, dejando en evidencia su negativa a explicar las irregularidades.

La táctica del engaño: “Quisieron marear la perdiz”

Además de la fuga, los funcionarios intentaron sabotear la inspección con una burda maniobra de distracción. “YPFB ha tratado de marear la perdiz, como coloquialmente se dice. Nos quisieron llevar por otra senda, por bosque prácticamente virgen, tratando de desviarnos de lo que ya han ido avanzando en este proyecto”, reveló Humacata.

Sin embargo, la estrategia fracasó. La comitiva logró llegar al lugar y, según Velarde, la propia naturaleza se encargó de demostrar la inviabilidad del proyecto. “En esos momentos comenzó a llover, y no fue una lluvia fuerte, pero ha sido suficiente para que en el lugar comiencen pequeñas quebradas de agua. Eso demuestra realmente que la zona es un potencial hídrico fundamental para la reserva”, relató el jurista.

El futuro de Tariquía en manos de la justicia

Tras la vergonzosa huida de las autoridades y con las pruebas de la violación a la pausa ecológica en mano, el futuro de Tariquía se definirá este martes 24 de marzo. Ese día, el juez agroambiental instalará la audiencia conclusiva donde, con los alegatos técnicos y las evidencias de la inspección, deberá tomar una resolución final.

Mientras tanto, los defensores de la reserva se mantienen en alerta. “No bajemos la guardia, evitemos que se haga un nido de corrupción”, pidió Humacata, recordando el desastre ambiental que Petrobras ya dejó en la comunidad de Aguaragüe. “No nos olvidemos del desastre que ha dejado: gente con cáncer, animales que mueren. Ese va a ser el futuro de Tariquía”.

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