DEL DESPOJO DE LA TIERRA A LA PRIVATIZACIÓN DE LOS CIELOS

DEL DESPOJO DE LA TIERRA A LA PRIVATIZACIÓN DE LOS CIELOS

Por Rafael Bautista S.

El despojo y el remate continua en nuestras narices… El despojo en la tierra es ahora continuado por un nuevo tipo de privatización. El nuevo decreto 5509, celebrado por dizque “cerrar la brecha digital”, no hace sino ofrecer a las gigaempresas tecnológicas, como Starlink, el nuevo señorío sobre nuestro Estado. Lo que se pretende instalar, entre otras cosas, es el nuevo tipo de control, que consiste en lo que se denuncia como tecnofeudalismo: la apropiación de los datos, la información, la libertad y el comportamiento social.

El nuevo decreto del gobierno, como segundo acto de violación constitucional (el primero fue el nuevo régimen tributario, que tiene de contrabando el decreto 5503) entrega, sin condicionamientos, los cielos y la nube digital (que debiera ser objeto de regulación estatal y legislación constitucional), a este nuevo tipo de dominio, además, en plena disputa geopolítica y geofinanciera, de las tecnologías de impacto crítico. Es decir, el gobierno no estima conveniencias nacionales sino sólo obediencia tributaria a Silicon Valley que, para colmo, se estima ya su obsolescencia, frente a los progresos geométricos de la tecnología china.

La entrega que hace el gobierno, de un Estado que no goza ni siquiera con softwares propios (cuyo déficit viene de tempos del Evo, cuando se promueve inocentemente el “gobierno digital”), ya no sólo convierte a los usuarios en “siervos”, sino que entrega la soberanía de su propia información; bajo el argumento falaz de la inoperancia de Entel y otro tipo de instancias que debieran más bien impulsarse, como GeoBolivia.

Por eso el inquilino de palacio ya amenazó: “Entel deberá mejorar y competir como cualquier empresa”. Es decir, deja de tener importancia estratégica y se lo abandona al circo del mercado. El nuevo gobierno, de ese modo, va mostrando que no le interesa, en los más mínimo, preservar las entidades estratégicas del Estado sino desahuciarlas, para su remate posterior. El propio Estado boliviano estaría siendo convertido en un inquilino en su propia casa, en cuanto al acceso de información vital que se requiere para, por ejemplo, la prospección de recursos vitales y estratégicos (que estarían en manos de estas gigaempresas que, ahora, se les abre todos los accesos legales).

Porque lo que le interesa a Tesla, por ejemplo, es el litio. Y curiosamente el decreto favorece, por derivación, a las tres empresas clave de Elon Musk (el implicado, por su propia boca, en el golpe del 2019): Tesla, Starlink y Meta. Los ingenuos creen todavía que vienen estas empresas a mejorar los servicios, cuando sólo les interesa hacer negocios potenciales, con quienes puedan pagar servicios de alta gama.

Pero, si de intereses hablamos, estos servicios se supeditan, en la guerra digital que padece el mundo, a la apropiación de mercados, recursos estratégicos, cadenas de suministro, etc. A los billonarios que ha producido el neoliberalismo, ya no les interesa el mundo y sus miserias. Viven en la nube. El grado de enajenación al que ha llegado el sistema económico y financiero mundial, ha llegado a extremo de hacer creer a sus operadores que pueden prescindir del mundo.

Por eso insistimos: la actual “crisis civilizatoria” es una crisis de racionalidad. La racionalidad “culta” y “docta” a la Harvard, se ha hecho irracional. Trump, Milei, Ursula von der Leyen, Macron, Netanyahu, Zelensky, etc., son apenas una muestra del tipo de política y políticos que demuestran la locura celebrada como “racional”. Pero el mundo apuesta por ellos, cree en ellos y vota por estos especímenes, cuya inmoralidad tampoco ya es motivo de crítica social. Por eso ganan los fascistas en Latinoamérica y, en Bolivia, los pititas, apuestan por cualquier cosa que ya no huela a indio, aunque nos lleve al desastre nacional.

La Paz, Chuquiago Marka, 24 de diciembre de 2025
Rafael Bautista S., es autor de:

El ángel de la Historia. Vol. II.

La disputa del arco sudamericano y

la geopolítica del reseteo global, 2024.

Dirige “el taller de la descolonización”
rafaelcorso@yahoo.com

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