Una crisis electoral ha estallado en Santa Cruz, con los municipios de San Ignacio de Velasco y Portachuelo exigiendo nuevas elecciones y denunciando un presunto fraude marcado por la “manipulación informática” y la anulación irregular de votos. En San Ignacio, una masiva asamblea cívica ha convocado a un paro con bloqueos para el 7 de abril, mientras que en Portachuelo crecen las protestas por el respeto a su voto, poniendo en jaque la legitimidad del proceso y desafiando al Tribunal Supremo Electoral (TSE), que por ahora solo ofrece soluciones parciales.
“Condición innegociable”: repetir la elección para alcalde
El descontento en San Ignacio es total. La “Asamblea de la Ignacianidad”, que congregó a todos los sectores vivos del municipio, resolvió de manera unánime rechazar los resultados del 22 de marzo. “Se ha determinado exigir la nueva elección de alcaldes en San Ignacio”, informó Dino Franco, del Comité pro Santa Cruz.
La medida de presión será un paro cívico de 24 horas con bloqueos el próximo martes 7 de abril. El presidente cívico local, Roberto Durán, fue contundente: “La repetición de la elección de alcalde es una condición innegociable”.
La denuncia de “manipulación informática”
Más allá de los errores logísticos, como la distribución de papeletas equivocadas, los dirigentes denunciaron hechos que califican como “delitos” electorales y que apuntan a una manipulación deliberada:
- Alteración de códigos QR: Se denunció que el código QR del certificado de un candidato fue presuntamente alterado para provocar su inhabilitación.
- Acceso remoto ilegal: Se alertó que la inhabilitación de un sustituto se habría realizado desde La Paz utilizando credenciales del TED de Santa Cruz.
Portachuelo se suma a la protesta: “respeto al voto”
La crisis no se limita a San Ignacio. En el municipio de Portachuelo, la situación es similar. El conflicto se desató tras la inhabilitación de la agrupación Asip, cuyos candidatos, a pesar de figurar en la papeleta y haber obtenido la mayoría en el conteo preliminar, vieron sus votos anulados de oficio.
Esta decisión ha provocado una ola de protestas bajo la consigna de “respeto al voto”, sumándose al clima de desconfianza que se ha instalado en varios municipios del departamento.
La respuesta insuficiente del TSE
Desde La Paz, el presidente del TSE, Gustavo Ávila, ha intentado calmar la situación, pero su respuesta es vista como insuficiente. Anunció que la repetición de la votación en San Ignacio se realizará en 97 mesas, pero aclaró que esta medida solo afecta a la elección de gobernador, ya que el cómputo municipal “ha precluido”.
Con esta decisión, el TSE cierra la puerta a la principal demanda de los municipios movilizados, anticipando una semana de alta conflictividad electoral en Santa Cruz.
